El primer desperfecto tuvo lugar en Cipolletti, a las 10:45. Los mecánicos demoraron una hora y media en arreglar la formación. Sin embargo, pocos minutos después de que comenzara a funcionar, a la altura de la calle Saturnino Torres (del lado neuquino) el tren se paró nuevamente, en medio de una densa nube de humo.
Los casi 30 usuarios debieron descender y continuar su recorrido hasta el centro neuquino como podían.
Algunos se tomaron un taxi, otros se alejaron por las vías para completar las 15 cuadras hasta llegar a la estación.
Para colmo, el tren alcanzó a moverse unos metros, pero quedó en medio del paso a nivel. La Policía tuvo que cortar la calle y reordenar el tránsito para evitar un congestionamiento de ambos lados.
Muchos usuarios se quejaron y reclamaron la devolución del dinero por el viaje que no habían cumplido y pidieron explicaciones sobre los desperfectos ya reiterados en máquinas que hace dos meses están funcionando. Una de ellas, encima, salió de fábrica con destino a la región.
Ayer no hubo información oficial al respecto. Desde el gremio La Fraternidad informaron que se trató de un desperfecto electromecánico y no dieron mayores explicaciones.
A través de las redes sociales, neuquinos y cipoleños se mofaron del flamante tren y criticaron el servicio que, por ahora, deja mucho que desear y suma propaganda negativa a una iniciativa que se impulsó para mejorar el transporte interurbano.
Ampliación
La diputada nacional Nanci Parrilli (FpV) ratificó ayer que la ampliación del servicio depende de que los gobiernos locales estén dispuestos a aportar fondos para mejorar las vías, en particular los pasos a nivel, que son lo más costoso. La legisladora hizo la aclaración luego de que la Legislatura rionegrina creara una comisión interpoderes para trabajar en una extensión del servicio desde Roca a Plottier.
“Es una buena iniciativa, pero el tren es una decisión política”, explicó Parrilli, y recordó: “Hasta ahora, fue un gasto solamente que se hizo desde una empresa nacional”, de modo que les llegó el turno a los gobiernos provinciales y municipales de hacer su aporte. Indicó que uno de los principales escollos es el alto costo de los pasos a nivel.