Esta obra estuvo a cargo de la empresa adjudicataria SIGSA, la cual se especializa en la impermeabilización de superficies de grandes dimensiones.
En total la membrana afectada que tuvo que ser renovada fue de 35 metros cuadrados. El cobertor completo, en tanto, tiene una extensión de 10.500 m2, con los cuales cubre la laguna anaeróbica en la que se tratan los desechos cloacales de la mitad de los cipoleños.
La manta de neoprene había sido instalada en el 2007. Su utilidad consiste en que, al tapar la totalidad de los desechos, contiene de manera eficaz la emanación de malos olores que inevitablemente emiten, producto de los gases que se generan.
Y esto es más preocupante aún si se tiene en cuenta que siguen siendo numerosas las familias que viven a escasos metros del lugar. Se trata de una zona prácticamente insalubre que, como si fuera poco, se ve perjudicada por actos vandálicos como el registrado meses atrás.