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Reformulan el SPP para superar la crisis carcelaria

Weretilneck quiere bajar el nivel de ausentismo de los guardias.

El gobernador Alberto Weretilneck dispuso ayer la extensión de la emergencia carcelaria y modificó el escalafón del personal de control de los penales para mejorar la crítica situación de los establecimientos de Cipolletti, Roca, Choele Choel, Viedma y Bariloche. El mandatario elevó a la Legislatura un decreto con acuerdo de ministros para que el Parlamento elimine la actividad gremial en las penitenciarías.
Weretilneck recordó que en 2013 se incorporaron 283 agentes a la planta funcional del Servicio Penitenciario Provincial, pero sostuvo:  “Esta acción no ha significado una mejora en la seguridad que se debe prestar en las cárceles provinciales. De hecho todos hemos sido testigos de las fugas y otros hechos que se dan en los penales de nuestra provincia”.
Según el análisis del titular del Ejecutivo,“estos hechos negativos que se dan tienen fundamentalmente motivaciones en el vínculo laboral que el Estado tiene con los agentes del SPP. Ese vínculo laboral es perjudicial para las tareas que se deben llevar adelante en las cárceles provinciales”.
Weretilneck explicó que la posibilidad de la acción gremial deriva en “alto ausentismo, exageración de certificados médicos y escasa cantidad de obras que se trabajan como consecuencia de contratos laborales no perfectamente establecidos, que atentan contra la seguridad”. En el Penal 5, falta a diario el 15% del plantel
Al igual que la Policía, los celadores, todos civiles, no podrán efectuar peticiones en forma colectiva que afecten o atenten “contra el normal desenvolvimiento laboral en los penales”. Y se suspendió la afiliación gremial en el SPP.
“Estas modificaciones son imprescindibles para que el personal del SPP cumpla (las tareas) por las que Estado les abona su salario”, dijo Weretilneck.
Guardias
A través del decreto anunciado ayer, a través de un video en el canal de Youtube de la Provincia, se determinó el “estado penitenciario” de todo el personal, lo que significa que los agentes deberán estar 24 horas a disposición de los jefes de los penales y que las licencias anuales deberán ser otorgadas y consensuadas con el jefe del SPP.
Se definió además una nueva jornada laboral, quedando a criterio de los jefes de servicio la disponibilidad de personal y las distintas circunstancias que se den en cada uno de los penales.
Weretilneck promueve además la extensión de la emergencia carcelaria para inyectar fondos a los establecimientos. En el caso de Cipolletti, donde el edificio tiene problemas de agua, calefacción y cloacas, se anunció el pronto inicio de obras. Sin embargo, hasta el momento no se oficializaron los proyectos a ejecutar.