Los uniformados se encontraban apostados sobre la Ruta Nacional 22, frente a la Unidad Especial, en el marco de los habituales operativos de cuidado y control, cuando solicitaron detener la marcha de un Volkswagen Bora que llevaba a remolque un automóvil BMW 330.
Al momento de realizar el control de rutina, los efectivos utilizaron la aplicación móvil que arrojó pedido de secuestro sobre el segundo rodado por el delito de presunta estafa con intervención de la Fiscalía de Delitos Económicos de Neuquén.
Seguidamente, los policías rionegrinos se comunicaron con el Departamento de Análisis Estratégico y la Comisaría 12 de la mencionada provincia, que confirmaron la vigencia de la solicitud sobre el BMW y requirieron el secuestro del mismo.