Respaldo interno
Marenzana formuló un extenso descargó para su jefe directo, el titular de la Unidad de Desarrollo Económico (UDE) Daniel Fraile, quien, a su vez, la trasladó al intendente Alberto Weretilneck. Fraile avaló el accionar de los empleados del programa turístico: «Desde el primer momento, he sido informado al respecto considerando que el personal del CIT ha obrado con profesionalismo y rectitud ante el hecho planteado», indica en su nota al jefe comunal.
En su informe, por su parte, la funcionaria rechaza varias consideraciones del matrimonio marplatense. En referencia a la cooperativa sidrera La Delicia, de la cual la pareja afirma que el personal del CIT no tenía información, señala que «siempre remitimos a los turistas a la sidrera» por lo que en esa afirmación se «falta a la verdad».
En otro tema, recuerda que «al solicitar el señor Izzi lugar donde alojarse con la casilla rodante, le recomendamos el Club de Empleados de Municipales, jamás enviamos turistas a estacionar casillas o armar sus carpas para pernoctar al predio de la estación de servicio del Automóvil Club Argentino (ACA), dado que no está habilitado para tal fin».
Señala que «desde el CIT se promociona solamente los establecimientos habilitados, ya que estos cumplen con todos los requisitos municipales y provinciales para prestar servicios de calidad».
Tras ser objeto de un robo, la señora Sisti «en estado de shock» se presentó en la oficina del CIT, ubicada a la vera de la Ruta 22. Allí dijo que le habían sustraído valores por unos 15.000 pesos y que con su marido no tenían para regresar a su ciudad. «Ante esta situación, le comenté que no poseíamos dinero, y ella, notablemente irritada, me dijo que esto no podía ser, porque ella había trabajado en una Municipalidad, y sabía que siempre se manejaba caja chica en las dependencias», precisa.