El Gobierno confirmó ayer que 286 trabajadores que aún revisten como becados en el Ministerio de Desarrollo Social serán regularizados antes de fin de mes. Entre los estatales había preocupación porque el compromiso era cerrar los pases en las primeras semanas y el trámite se dilató.
Sin embargo, desde la cartera que conduce Ernesto Paillalef, se ratificó que antes del 31 de julio todos los becados pasarán a un contrato de “locación de servicios”. Se trata en su mayoría de técnicos y profesionales que desarrollan tareas en los distintos programas que lleva adelante la cartera social provincial.
En tanto, luego de los resultados de la depuración de padrones de beneficiarios, los restantes empleados en el nivel más bajo del escalafón recibirán en el caso que se compruebe efectivamente su necesidad, la correspondiente ayuda estatal a través de aportes o subsidios, según el caso.
De esta manera, el Gobierno de Río Negro ratificó su decisión de eliminar las becas como mecanismo de contratación del Estado, dado que no otorga a los agentes públicos las condiciones laborales correspondientes a un trabajador en regla, como obra social y aportes.
La determinación de realizar los traspasos a la planta de contratados fue anunciada por el gobernador Alberto Weretilneck, y si bien en principio se había establecido el 30 de junio como fecha límite, la misma debió ser pospuesta para el cumplimiento de los procesos administrativos de rigor.