La odisea de la víctima, de 45 años, se inició muy temprano cuando se disponía a realizar una venta en un comercio situado en calle El Salvador, en Centenario. En ese sitio, alrededor de las 8 de ayer, fue sorprendido por una banda delictiva que, con armas de fuego, lo amenazaron y lo obligaron a acompañarlos. Para desorientarlo, dieron varias vueltas hasta que se detuvieron y bajaron 4 toneladas de equipamiento para motos. La carga se encontraba en una camioneta Renault Master, de la firma American Motors.
Muy bien organizados, los delincuentes siguieron camino y cruzaron el puente. Según el relato de la víctima, buscaron protegerse el rostro con unas capuchas aunque su preocupación mayor parecía ser evitar a la Policía y por eso "el vendedor escuchaba que iban por asfalto y de repente, por ripio", explicó el comisario Julio Gutiérrez, quien estuvo a cargo del procedimiento en Maestro Espinosa y Mascardi.
Más allá de la traumática situación, el vendedor no fue golpeado y sólo se limitó a obedecer las órdenes de los delincuentes. El raid terminó en Cipolletti, cuando fue atado de pies y manos y los autores del rapto se dieron a la fuga.
Por sus propios medios, la víctima consiguió desatarse y pidió ayuda a los vecinos. Enseguida, confluyeron en el lugar efectivos policiales y funcionarios judiciales, que se encargaron de recoger huellas y entrevistar al vendedor.
Investigación
Presumen que hubo un entregador
La investigación inicial sugiere que personas conocidas del vendedor o que lo contactaron antes de venir a la zona se transformaron en sus verdugos. La Policía pudo determinar que la víctima, identificada como Gustavo Ernesto, realizó algunas ventas en Cinco Saltos y que ayer pasó la noche en Centenario. Luego, tenía previsto ofrecer la mercadería en comercios de esa ciudad.
Los asaltantes, tras sorprender al hombre, mostraron una gran coordinación y tuvieron la asistencia permanente de otro vehículo.