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Quieren echar a una familia de un barrio por violenta

En La Alameda, los denunciados protagonizan agresiones y tiroteos.

Los vecinos del asentamiento La Alameda solicitarán a la Justicia, a la Policía y al Municipio que arbitren los medios para expulsar del lugar a los integrantes de una familia que, según se denuncia, estarían involucrados en continuos actos de amedrentamiento, violencia y agresiones varias contra el resto de la comunidad. Los últimos episodios que protagonizaron tuvieron lugar la noche del viernes y la madrugada del sábado, y generaron gran zozobra y preocupación. Hasta tiros se registraron, aunque no es la primera vez que se han utilizado armas de fuego.

El presidente de la comisión vecinal, Mario Naranjo, manifestó que tiene previsto entrevistarse hoy con el fiscal Gustavo Herrera, quien conoce la realidad de la barriada, para ponerlo al tanto de las nuevas circunstancias que han agravado la situación.

El dirigente indicó que la familia problemática ya ha sido echada de Barda del Medio y de Cinco Saltos, y ahora puede correr el mismo destino en La Alameda, aunque el conocimiento público de sus andanzas podría conducirla a su alejamiento de Cipolletti.

De acuerdo con el relato del vecinalista, la convivencia en el asentamiento con una mujer y sus cinco hijos, muy conocidos por su comportamiento contrario y agresivo hacia los demás, se ha vuelto muy peligrosa. Pero no actúan solos, ya que tienen el amparo de un antiguo poblador, también muy cuestionado, que los protege y los defiende.

El viernes a la medianoche los denunciados acosaron violentamente a unos jóvenes que habían ido al barrio y el ataque se repitió un rato después, cuando se iban. A las 2, la tensión se descontroló aún más y se escucharon tiros a granel. Hubo que llamar a la Policía para que calme las aguas y se imponga la tranquilidad.

El vecinalista afirmó que el fiscal Herrera conoce bien los inconvenientes que se viven en el barrio y en una reunión incluso se le habría advertido a la mujer, cabeza del grupo familiar, sobre las consecuencias de los actos que se le achacan y las sanciones que podrían caberle.

Por lo pronto, los habitantes de La Alameda no salen de su inquietud y asombro y temen por lo que pueda ocurrir. En el lugar hay 69 parcelas, algunas de ellas subdivididas, por lo que en total residen en el sector unas 85 familias.

Recurrirán a la Justicia, la Policía y el Municipio para que se expulse a la familia violenta. Temen que en cualquier momento ocurra una desgracia.

Acusaciones por agresiones y balas

La violencia está continuamente imponiendo su presencia en La Alameda. El dirigente Mario Naranjo describió lo difícil que resulta la convivencia diaria. Reveló que los hijos que forman parte de la problemática familia abordan en la calle a quienes no quieren, los insultan y los amenazan con “pegarles dos tiros en la cabeza”. En cualquier momento, sobre todo por las noches, apedrean a algún vecino o a alguna vivienda, objeto de su furia. Pero eso no es lo peor. Lo más inquietante es cuando sacan armas de fuego y se ponen a disparar a diestra y siniestra, sin importar que los plomos puedan llegar a lastimar a alguien. También se dedican a romper el alumbrado de las calles para campar a sus anchas.