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La proyección de un nuevo cementerio para la ciudad volverá a poner en debate la posibilidad de abrir un horno crematorio en Cipolletti. El titular de la Secretaría de Servicios Públicos, Francisco Jauregui, afirmó que se impulsará el proyecto de ordenanza para que el Deliberante elimine la prohibición. “Creo que, como parte del análisis de la apertura de una nueva necrópolis se tiene que discutir esa posibilidad, escuchando todas las voces pero teniendo en cuenta las necesidades de los vecinos y que hoy hacemos cremaciones en Roca, con un costo muy alto”, explicó.
En 2010, por el fuerte rechazo de agrupaciones ambientalistas, se cayó la iniciativa de una casa velatoria que quería ofrecer el servicio. El Ejecutivo apoyaba la propuesta, aunque terminó postergando la decisión porque el Departamento de Gestión Ambiental aconsejó vetar la actividad, al menos en la zona céntrica. La emisión de gases tóxicos es el motivo de polémica.
“Nosotros estamos contemplando abrir la posibilidad de que una empresa privada instale un cementerio parque, pero vamos a reservarnos espacios o el funcionamiento de un horno crematorio. El actual camposanto tiene la misma antigüedad que la ciudad y, si bien funciona, tenemos que pensar a 50 años y garantizar a los vecinos que no puedan pagar grandes sumas de dinero que van a poder utilizar el servicio”, manifestó Jauregui.
El funcionario observó que la cantidad de cremaciones va en aumento, pero al estar prohibida en la ciudad, se utilizan instalaciones de Roca. “Es un costo muy elevado” el que debe asumir el Municipio, fundamentó. Por la escasez de espacio en la necrópolis, la comuna ha comenzado a ofrecer la cremación como primera opción y hay una tendencia creciente de familias que aceptan esa opción.
Polémica
Consciente de que la iniciativa genera rechazo en diversos sectores, Jauregui expresó: “Como administrador del cementerio tengo que garantizar el acceso al servicio y por eso impulsaremos la propuesta. Creo que hay que discutirla en el Deliberante, pensando no solo en la situación actual, sino en la de los próximos 50 años”. Y aseguró: “Pensamos, obviamente, en un horno crematorio que cumpla con todas las medidas de seguridad y de cuidado ambiental necesarias” para no contaminar.
El Municipio estudia la posibilidad de abrir un nuevo cementerio, o impulsar la inversión privada, aunque no hay fechas concretas para el inicio del proceso. El debate en torno a las cremaciones, en cambio, podría ponerse en marcha antes de fin de año.
Mientras tanto, en 2015 se continuará ampliando la cantidad de nichos en el predio actual para poder responder a la demanda.