Sin embargo, el vandalismo está a la orden del día y sus cultores suelen ensañarse con este tipo de receptáculos de utilidad pública.
La cantidad actualmente disponible ha sido puesta en servicio por una firma privada sin costo alguno, por ahora, para la comuna. La colaboración se consiguió por gestión del intendente Aníbal Tortoriello, mientras se consolida definitivamente la recolección de residuos en la ciudad.
Luego de cada ataque a los contenedores, operarios municipales tienen que destinar horas de trabajo a su reparación, incluido un repintado que debe respetar las exigencias de señalización.
Por ello, los gastos y pérdidas terminan siendo solventados por la Municipalidad, en detrimento de otras necesidades.
Los contenedores son de particular utilidad para los habitantes de los asentamientos irregulares, ya que deben esforzarse por llevar sus residuos domésticos hasta donde se encuentran aquellos equipos para que los retiren los camiones recolectores. Sin esta alternativa, no les queda otra que acumular la basura con el consiguiente riesgo sanitario.