Durante el verano la planta de potabilización de agua funciona al límite de su capacidad para saciar la demanda de los cipoleños, aseguraron desde Aguas Rionegrinas. Sin embargo, por las quejas y problemas que se registran a diario, el trabajo parece ser insuficiente.
El martes, los reclamos llegaron desde la zona este de la ciudad, donde apenas había un hilito de agua por la escasez de presión. Ayer sucedió algo similar, aunque en pleno centro y hasta el Municipio se vio afectado.
Tras varias horas sin suministro en el edificio de Yrigoyen 379, las autoridades locales decidieron cerrar las oficinas y suspender todos los trámites. Se espera que hoy se trabaje con normalidad, al igual que los vecinos afectados aguardan que sus tanques cisterna se llenen sin problemas.
Por su parte, vecinos del barrio Antártida Argentina se quejaron porque el agua sale de sus canillas con mucha turbiedad. A pesar de la suciedad, es apta para consumo, explicaron desde ARSA, aunque los vecinos exigieron que se tomen las medidas necesarias para que el líquido llegue sin rastros polvo o sedimentos.
Según la empresa, la ciudad consume un 50% más del agua recomendada, por lo que la potabilizadora trabaja sin descanso.