La facturación del servicio de agua potable y cloacas genera quejas de usuarios cipoleños. Retraso en el reparto de boletas y montos excesivos son algunas de las situaciones que motivaron cuestionamientos en las últimas semanas en la sede local de Aguas Rionegrinas, cuyo personal ha logrado en la mayoría de los casos solucionar los inconvenientes de los vecinos.
En fecha de vencimiento del pago en término y a poco del segundo plazo, que implica un recargo por interés, hay sectores de la ciudad en los que las boletas no llegaron. O lo hicieron con escaso margen para que los frentistas corroboren la facturación.
Desde la empresa se habrían reconocido fallas en el reparto de facturas, tarea que no lleva a cabo en forma directa. Para quienes sufran esa complicación, se recomienda concurrir a la sede local de ARSA, para obtener un comprobante de pago y poder cancelar las obligaciones económicas.
Facturación
Por otro lado, hubo vecinos que denunciaron fuertes variaciones en el consumo facturado comparando las dos últimas mediciones. Para algunos usuarios, la suba fue superior al 400 por ciento.
Desde la compañía advirtieron que, en todos los casos, los usuarios pueden solicitar una nueva lectura del medidor para constatar si el importe es correcto. A diferencia de otras empresas de servicios públicos, la revisión se lleva a cabo en un plazo no mayor a 48 horas lo que permite avanzar en los expedientes iniciados tras la formalización de las quejas.
En esas situaciones, hubo frentistas que lograron constatar errores de medición o fallas del medidor que le resultaban ajenas y ARSA modificó el monto a cancelar. En tanto, se explicó que en muchas ocasiones el incremento del costo se debe a pérdidas internas o en el medidor y no se modifica el importe consignado originalmente.