La vicepresidenta fue vista caminando por el centro barilochense y saludando a vecinos. No hay agenda oficial y crecen las versiones de una estadía privada.
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, fue vista este miércoles por la tarde recorriendo el centro de San Carlos de Bariloche, en una presencia que rápidamente despertó curiosidad entre turistas y vecinos.
Cerca de las 17 del miércoles, la funcionaria caminó por la calle Mitre, una de las principales arterias comerciales de la ciudad cordillerana, donde su figura no pasó desapercibida en medio del movimiento habitual de la temporada invernal.
Durante su paso por el centro, Villarruel se mostró distendida y accesible. Varias personas la reconocieron mientras caminaba y se acercaron para saludarla, intercambiar algunas palabras y pedirle fotografías, a las que accedió con cordialidad, según describieron medios locales.
El contacto directo con el público y la ausencia de custodia visible o comitiva oficial reforzaron la percepción de que se trataría de una visita de carácter privado, aunque hasta el momento no hubo confirmación oficial.
Desde el entorno gubernamental no se difundió ninguna actividad institucional vinculada a su presencia en Río Negro, ni tampoco se informó sobre reuniones, actos o compromisos en agenda dentro de la ciudad.
La falta de información oficial alimentó las especulaciones respecto al motivo del viaje. Fuentes locales indicaron que no hubo reservas de espacios públicos ni organización de eventos que involucren a la vicepresidenta.
En ese contexto, todo indica que Villarruel se encuentra en Bariloche atravesando unos días de descanso, en una estadía que se mantiene alejada de la exposición mediática y de la agenda política habitual tras un paso por la provincia de Neuquén.
La ciudad, uno de los destinos turísticos más elegidos del país durante el invierno, suele recibir a figuras públicas que optan por el bajo perfil mientras disfrutan de sus paisajes y actividades recreativas.
La presencia de la vicepresidenta en la Patagonia se da en medio de un clima político marcado por recientes cruces públicos que la tuvieron como protagonista en los últimos días.
Uno de los episodios más resonantes fue el enfrentamiento con la diputada nacional Lilia Lemoine, que se desarrolló a través de redes sociales y giró en torno al debate por los salarios en el Congreso.
La polémica se originó cuando Villarruel respondió consultas sobre el incremento de los haberes en la Cámara Alta, aclarando que no tiene facultades para definir las dietas de los legisladores.
A partir de esa declaración, Lemoine utilizó su cuenta en la red social X para cuestionar la diferencia salarial entre senadores y diputados, señalando que en 2026 los primeros perciben ingresos cercanos a los $12 millones, mientras que los segundos rondan los $6 millones.
En su publicación, la diputada sostuvo que históricamente existía una brecha menor entre ambas cámaras y atribuyó la situación actual a decisiones políticas dentro del Senado, lo que generó una fuerte reacción.
Villarruel respondió con dureza a las críticas, cuestionando el rol de algunos legisladores y apuntando directamente contra Lemoine, en un mensaje que elevó el tono del debate y sumó tensión al escenario político.