En la Legislatura de Río Negro se analiza un proyecto que busca reducir el uso de teléfonos celulares y redes sociales.
Lo que comenzó como una charla de pasillo entre un grupo de madres y padres preocupados en un colegio de Mendoza, podría convertirse en ley en Río Negro. No se trata de una prohibición estatal, sino de algo mucho más potente: un compromiso voluntario entre familias para poner reglas claras frente a la presión social y el uso de celulares.
La Legislatura de Río Negro analizará un proyecto para solicitar al gobierno de la provincia que modifique la regulación del uso de teléfonos celulares en los colegios como parte de un proceso para reducir el uso de pantallas en los menores de edad.
El proyecto propone un "Pacto Parental", un conjunto de metas concretas que buscan proteger el desarrollo cognitivo y emocional de los menores. Sus pilares fundamentales son:
Celulares a los 13: Postergar la entrega del primer dispositivo móvil hasta que el niño o niña comience la secundaria.
Redes sociales a los 16: Retrasar el acceso a plataformas como TikTok, Instagram o X (ex Twitter) hasta una edad de mayor madurez.
Prioridad al "mundo real": Fomentar el juego presencial, el deporte y la interacción cara a cara.
Fortalecimiento familiar: Devolver a los padres el rol de reguladores, quitándole peso a la "necesidad" tecnológica impuesta por el entorno.
"La efectividad de estas medidas depende de que sean sostenidas por un conjunto de familias. Si todos los amigos tienen celular, el que no lo tiene queda aislado; si el grupo decide esperar, el aislamiento desaparece", aseguró la legisladora Roberta Scavo, impulsora de la iniciativa.
El proyecto de ley presentado en Río Negro no nace de un capricho nostálgico, sino de una serie de problemáticas detectadas en las aulas y los hogares. El uso temprano e intensivo de dispositivos digitales ha sido vinculado directamente con:
Trastornos del sueño: La luz azul y la hiperestimulación nocturna afectan el descanso.
Déficit de atención: La gratificación instantánea de las apps dificulta la concentración en tareas escolares.
Salud mental: Aumento de cuadros de ansiedad, irritabilidad y síntomas depresivos asociados al ciberacoso o la comparación constante en redes.
Aislamiento social: Paradójicamente, cuanta más "conexión" digital hay, menos interacción real se percibe.
Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la American Academy of Pediatrics ya han emitido advertencias similares, subrayando que la exposición excesiva a pantallas en etapas sensibles del desarrollo puede dejar huellas permanentes.
El proyecto que analiza la Legislatura provincial propone que el Ministerio de Educación y Derechos Humanos de Río Negro tome la posta. La idea es promover, acompañar y evaluar estas estrategias en las comunidades educativas locales.
Es importante aclarar un punto clave: la ley no busca imponer multas ni obligaciones legales a los padres. Se trata de un marco de sensibilización. El objetivo es que el Estado brinde las herramientas para que las escuelas y las familias puedan sentarse a negociar sus propios "pactos" de manera participativa y adaptada a su realidad.
En un mundo que nos empuja a estar conectados 24/7, el Pacto Parental propone un acto casi revolucionario: esperar. Porque, al final del día, parece que el mejor "filtro" para proteger a los chicos sigue siendo el tiempo y el acompañamiento real de los adultos.