Un desarrollo de la UNRN y Conicet fue premiado por transformar orujo de manzana en alimento

Investigadores de Villa Regina recibieron una mención internacional por convertir residuos frutícolas en ingredientes funcionales de alto valor.

Investigadores del Conicet impulsan el desarrollo de un ingrediente funcional a partir del aprovechamiento del orujo de manzana. Foto: Gentileza Conicet.

Un proyecto científico desarrollado en la Planta Piloto de Alimentos Sociales (PPAS) de Villa Regina fue distinguido en el certamen internacional Alimentación del Futuro 2026. La propuesta, enfocada en la transformación del orujo de manzana extrudado, obtuvo la Mención Especial en Sostenibilidad entre más de 130 iniciativas de América Latina.

El trabajo pertenece al equipo de investigación del Centro de Investigaciones y Transferencia de Río Negro (CIT Río Negro, UNRN-CONICET) y la Secretaría de Investigación, Creación Artística, Desarrollo y Transferencia de Tecnología (SICADyTT). La entrega del galardón tuvo lugar el 22 de octubre en el Centro de Convenciones de la Ciudad de Buenos Aires (CEC), en el marco de la Bio Expo Crossing Over LATAM.

La iniciativa busca aprovechar el orujo de manzana —un descarte masivo de la industria juguera que suele perderse— para convertirlo en materia prima funcional. Mediante un proceso de extrusión, el equipo logró elevar el contenido de fibra soluble y aumentar la disponibilidad de polifenoles, transformando un residuo en un ingrediente industrial útil para la formulación de alimentos y promoviendo la economía circular.

Innovación tecnológica con impacto industrial y regional

Como parte de la mención obtenida, el proyecto accederá a mentorías técnicas y estratégicas otorgadas por la Fundación IDEX.LA, además de oportunidades de vinculación con empresas líderes del sector alimentario y visibilidad regional.

Tras la ceremonia, el presidente del CIATI, bioquímico Rodolfo Ardenghi, remarcó que el premio distingue la capacidad de vincular la investigación científica con la producción para resolver problemas concretos de la industria.

El concurso fue impulsado en conjunto por el CIATI y la Fundación Ciencia para el Ser. En su segunda edición, la convocatoria recibió 135 propuestas provenientes de nueve países (Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Guatemala, México, Perú, Uruguay y Venezuela), seleccionando únicamente a cinco trabajos finalistas entre primeros premios y menciones.

El equipo de trabajo y los jurados del certamen

La evaluación de los proyectos estuvo a cargo de un jurado de referentes de la ciencia y el sector productivo: Alfredo Román Silva (fundador y presidente de la Fundación Ciencia para el Ser), Lino Barañao (exministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación), Héctor Barbarin (CEO del Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria de España), Jorge Cervi (presidente de Mario Cervi e Hijos) y el Bioq. Rodolfo Ardenghi.

El desarrollo interdisciplinary del proyecto fue liderado por los investigadores del CONICET en el CIT Río Negro y docentes de la UNRN Andrés Felipe Rocha Parra —encargado de presentar la propuesta— y Diego Fernando Rocha Parra, junto a la becaria doctoral Claudia Janett Arias Osorio.

Asimismo, la labor contó con el trabajo operativo del personal de la planta piloto. En el área de producción participaron Juan Ignacio Laiglecia, María Eugenia Mazzei y Cristian Eladio Catanzaro, mientras que el soporte técnico y de mantenimiento estuvo a cargo de Gabriel Fernando Peña y Fernando Gabriel Salgado.