La Provincia toma el control de las dos rutas y advierte sobre obras inconclusas, falta de fondos y un escenario técnico desafiante.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, confirmó que la Provincia asumirá la gestión de las rutas nacionales 22 y 151, dos corredores estratégicos para la producción y la conexión con Neuquén.
“Nos hacemos cargo de un problema que Nación no resolvió en más de 20 años”, sostuvo el mandatario, marcando el inicio de una nueva etapa.
El diagnóstico es contundente: rutas deterioradas, trabajos inconclusos y conflictos técnicos sin resolver.
Entre los puntos más complejos, el gobernador detalló que "hay obras inconclusas en distintos puntos de la provincia, como la rotonda de Choele Choel, el puente 83 en Cipolletti o sectores de la Ruta 151 entre Barda del Medio y Catriel, además de intervenciones que en su momento generaron diferencias con municipios como General Roca y Cervantes en torno a los proyectos técnicos”.
Según Weretilneck, “llegar a esta situación es el símbolo del atraso, de la desidia y del olvido de los gobiernos nacionales”, advirtió.
El Gobernador advirtió que no habrá soluciones inmediatas. “Hay que revisar contratos firmados y abandonados, discutir proyectos y redefinir tramos”, explicó, anticipando semanas clave para ordenar el proceso y establecer prioridades.
Uno de los puntos más delicados será el financiamiento. La Provincia no podrá destinar fondos de áreas esenciales como salud, educación o seguridad, por lo que deberá buscar alternativas para afrontar las obras.
Weretilneck aseguró que esta nueva etapa se encarará “con seriedad, con responsabilidad, con toda la inteligencia y con toda la transparencia”.
El traspaso marca un punto de inflexión en la infraestructura vial de la región. Con múltiples frentes abiertos y decisiones pendientes, el desafío será transformar rutas críticas en corredores seguros y eficientes para toda la comunidad.