Un proyecto en la Legislatura propone limitar salidas transitorias y libertad condicional a condenados por delitos violentos.
Una iniciativa presentada por los legisladores Facundo López y Lucas Pica en la Legislatura de Río Negro promete abrir un fuerte debate: buscan restringir beneficios carcelarios para condenados por delitos graves.
El proyecto apunta directamente a limitar el acceso a salidas transitorias, libertad condicional y otros regímenes de flexibilización para quienes hayan cometido hechos violentos.
La propuesta ya genera polémica porque pone en tensión dos enfoques: el endurecimiento de penas frente a la inseguridad y el modelo de reinserción social del sistema penal.
La reforma plantea incorporar un esquema de “excepcionalidad” dentro de la ley provincial vigente, donde el criterio central será la gravedad del delito.
En ese marco, quedarían excluidos de beneficios quienes hayan sido condenados por:
Homicidio simple y agravado
Delitos contra la integridad sexual
Robo agravado
Homicidio en ocasión de robo
Tortura seguida de muerte
Secuestro extorsivo con resultado fatal
Además, la restricción también alcanzaría a reincidentes y a quienes, en principio, no puedan acceder a libertad condicional.
La iniciativa toma como referencia una ley vigente en Mendoza, que desde 2012 limita beneficios para delincuentes violentos en respuesta a reclamos sociales por mayor seguridad.
También se apoya en la legislación nacional y en un reciente fallo de la Cámara Federal de Casación Penal, que avaló la constitucionalidad de restringir estos beneficios según el tipo de delito.
Según los fundamentos, priorizar la gravedad del hecho “no viola el principio de igualdad” ni constituye una medida arbitraria.
El proyecto modifica la lógica tradicional del sistema penitenciario, basada en la progresividad de la pena y la reinserción social, establecida en la normativa nacional.
A partir de esta reforma, quienes cometan delitos graves tendrían un acceso mucho más limitado, o directamente nulo, a instancias de salida anticipada.
Sin embargo, se prevé un “régimen preparatorio para la liberación”, con programas específicos para acompañar el egreso, aunque bajo condiciones más estrictas.
La iniciativa abre interrogantes de fondo: ¿es el endurecimiento de las condiciones de detención la respuesta a la inseguridad? ¿O se trata de una medida que puede afectar la reinserción y aumentar la reincidencia?
Mientras el proyecto comienza su camino legislativo, el tema ya genera posiciones encontradas y promete instalarse en la agenda pública de Río Negro.