La mujer publicó un duro descargo contra las autoridades hospitalarias de Catriel y políticas locales y provinciales. Su hija padece una discapacidad y necesita urgente un dispositivo para escuchar.
"Nadie me ayuda. Si tengo que llegar al extremo de encadenarme en el Municipio o en el Hospital, lo voy a hacer. Si tengo que subirme a la Torre, lo voy a hacer. Por la salud de mi hija voy a hacer lo que sea", advirtió una desesperada madre en Catriel, ante la falta de respuestas y presunta negligencia en la atención de la salud de su hija con discapacidad.
Se trata de Melisa Mecías, cuya hija Brianna Catalina nació prematuramente en 2018 y entre otras cosas padece hipoacusia bilateral, una secuela de la meningitis que le afecta la audición. Por lo pronto, Brianna necesita urgentemente un dispositivo auditivo para poder comenzar su educación escolar pero no los consigue y deben sortear interminables barreras.
El problema es que más tiempo pasa, más aumenta el valor del mimo. Hoy le piden 8400 dólares y el primer presupuesto había sido de 5400 dólares... A pesar de múltiples intentos de comunicación con el hospital, la municipalidad y legisladores provinciales, Mecías afirma haber recibido respuestas negativas.
Pero lo más preocupante, según denuncia con mucha angustia la mujer y réplica el portal Viento Sur, es que cada negativa representa un retraso en la salud y el desarrollo mental de Brianna, así como una incapacidad en sus necesidades educativas y de salud.
La mujer sostiene que las excusas y las negativas constantes solo perjudican a su hija, quien necesita con urgencia el dispositivo de escucha. Manifestó su intención de plantarse y decir "Basta de atropellos, basta de negativas, basta de abandonos".
Señaló que responsabiliza al hospital local, a la municipalidad, a la secretaría de Políticas Sociales, al área de Discapacidad y a los legisladores provinciales, intendenta electa, y al ex intendente municipal de cada retraso en la salud de su hija y de las secuelas que puedan surgir debido a la falta de acceso a tratamientos médicos y necesidades de salud.
Con cinco años de lucha y múltiples diagnósticos, Melisa exige una respuesta inmediata y hace hincapié en que la salud de su hija está en juego. Pidió a través de un llamado urgente a las autoridades que cumplan con los derechos de su hija y le proporcionen acceso a una salud y educación adecuadas, poniendo fin al abandono que experimentan desde hace tanto tiempo.