UPCN, Unter y Sitrajur rechazaron la desregulación del Ipross. Proponen administrar la obra social, pero advierten fallas de financiamiento y aportes.
El proyecto del Gobierno provincial para eliminar la obligatoriedad del Ipross entre los empleados públicos generó un rechazo unánime de los gremios estatales en Río Negro. Pese a que la iniciativa aún no ingresó a la Legislatura, UPCN, Unter y Sitrajur cuestionaron la propuesta y plantearon tomar el control de la obra social.
Sin embargo, los tres sindicatos coincidieron en un obstáculo central: la falta de información sobre los aportes patronales y el impacto de los montos no remunerativos en los ingresos del instituto.
El secretario general de UPCN Río Negro, Juan Carlos Scalesi, afirmó en declaraciones radiales que la intención del Ejecutivo es desprenderse del sistema público de salud por el costo político que representa. “Vengo sosteniendo que quieren privatizar todo. De a poco (el Gobierno) se ha ocupado de apoyar a empresas privadas y la salud en Río Negro se está volcando al privado. No quieren compromisos dentro de la gobernabilidad, porque son temas muy candentes. En momentos difíciles se los buscan sacar de encima”, declaró.
Scalesi señaló que la idea de que los trabajadores asuman la conducción del Ipross no es nueva, pero advirtió que nunca se logró debido al ocultamiento de datos financieros oficiales. “Nunca se ha podido saber si ese aporte, más allá de lo que dice la ley del Ipross (el 7% del haber bruto), se efectiviza. Está tan oculto todo que no se puede saber siquiera cuánto gana un funcionario”, cuestionó.
El dirigente explicó además que la brecha salarial entre los poderes del Estado condiciona la elección de una cobertura médica privada. “Los otros poderes tienen todos blanqueados su sueldo; los únicos perjudicados somos los que dependemos del Ejecutivo, que somos la mayoría: los docentes, la Policía, Salud. Para todo lo que depende del Poder Ejecutivo es imposible, porque ninguna obra social te va a tomar con esos básicos”, puntualizó.
Desde Sitrajur, su secretario general Marcos Calarco calificó la medida como un intento de privatización y señaló posibles intenciones electorales tras el anuncio. “Lo que hay que corregir es cómo financiamos, cómo redistribuimos, cuáles son las prestaciones, cuántas vocalías gremiales corresponden en la obra social y rediscutir que hay un gran porcentaje de los salarios en negro y que no impactan directamente en Ipross”, sostuvo en FM de la Costa.
El referente judicial advirtió que la libre elección podría desencadenar el vaciamiento de la entidad estatal. Según su postura, los sectores con mayores ingresos migrarán al sistema privado, relegando a la mayoría de los agentes públicos a una obra social con presupuestos reducidos.
Por su parte, la conducción de Unter emitió un comunicado en el que calificó la propuesta oficial como una "venta de humo" y afirmó que la denominada libertad de elección "oculta una larga lista de acciones perjudiciales para la clase trabajadora".
“Con un Instituto prácticamente fundido, con salarios que no llegan a cubrir las necesidades mínimas de un hogar y con el desgaste de nuestra salud producto de la ausencia de políticas públicas que permitan el acceso a la salud preventiva, resulta evidente que los empleados públicos de Río Negro no somos los mejores candidatos para que una prepaga nos admita como sus clientes”, expuso el gremio docente.
Frente a este escenario, la organización reclamó un esquema de administración a cargo de los sindicatos, pero con respaldo económico continuo de la Provincia. “En lugar de vender espejitos de colores, el Gobernador debe poner al Ipross en manos de los trabajadores, con un Estado como garante de los recursos económicos que permitan financiar, agilizar y optimizar las prestaciones y coberturas”, exigieron.
Finalmente, Unter instó a los gremios a unificar acciones para tener representación directa en la conducción institucional: “Reivindicamos la organización y la unidad entre los sindicatos para recuperar una participación activa y efectiva en el consejo y en la administración. La salud no puede quedar en manos de decisiones tomadas a espaldas de quienes aportamos y sostenemos la obra social”.