El gobernador, Alberto Weretilneck, tuvo un encuentro cara a cara con el líder de la Federación de Productores y el ministro de Producción. Qué acordaron.
Fue en la sede de la secretaría de Energía donde el gobernador, Alberto Weretilneck, tiene su oficina en el Alto Valle. En ese lugar hubo reunión con el presidente de la Federación de Productores de Río Negro y Neuquén, Sebastián Hernández, y la foto marcó que el gobierno provincial y la entidad madre golpearán juntos la puerta de Nación para que la presión impositiva no deje a los chacareros fuera de competitividad.
Weretilneck confirmó que se organizará un encuentro con todas las cámaras de productores de fruta de la provincia para "construir una estrategia común" y llevar las demandas del sector al Gobierno Nacional, en busca de respuestas “que permitan enfrentar esta difícil coyuntura y garanticen el futuro de esta actividad clave para nuestra región”. El encuentro será la semana próxima y se estima que podría concretarse en la sede que la Federación de Productores posee junto a la Secretaría de Fruticultura, en Allen.
De la reunión entre el gobernador y el dirigente frutícola allense, Sebastián Hernández también participó el ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, un funcionario que en los últimos años moldeó la relación entre el gobierno provincial y la Federación. En el encuentro, se analizó la situación actual de la temporada y las problemáticas que enfrenta el sector, con énfasis en la urgencia de implementar medidas que aseguren el desarrollo y la sostenibilidad de esta actividad.
“Reafirmamos nuestro compromiso con el desarrollo y la defensa de una actividad esencial para la economía, generadora de empleo en la región. Seguiremos trabajando de manera conjunta con todos los actores involucrados, buscando soluciones que beneficien a los productores”, expresó Weretilneck al término de la reunión.
Golpear la puerta de Nación para que los pedidos del sector productivo frutícola sean atendidos por la mirada libertaria, no será una tarea fácil. Los productores reclaman menor presión impositiva sobre la actividad y financiamiento para el sector, de cara a una temporada que llega con mal pronóstico para la rentabilidad.
"Venimos en un año muy complicado, con un semestre malo. Se cayó la comercialización con Brasil y se tiró fruta a la industria que no estaba prevista. Llegamos a la cosecha desfinanciados con gran inestabilidad y no se sabe qué va a pasar con esta temporada", señaló a LM Cipolletti el líder de la Federación, Sebastián Hernández.
La alarma de los productores suena sobres algunos puntos que son centrales para la actividad frutícola. Quieren que el gobierno nacional disminuya de manera urgente la presión impositiva para que el sector pueda ser competitivo. Actualmente está ingresando fruta de Chile mucho más barata para el mercado interno y aunque el volumen no es sustancial, la situación preocupa.
"No nos pueden forzar a la competitividad ingresando fruta chilena pero sin sacarnos ningún impuesto. La presión impositiva de los productores chilenos es recontra baja en relación a la nuestra. Ellos tienen un 20% y nosotros superamos en 60%. Nos aumentaron la energía y el combustible, claramente estamos siendo menos competitivos que antes", destacó Hernández.
Algunos empresarios de sector empacador de la región en la actualidad están comprando fruta chilena para comercializarla en el mercado interno. Es que esa operación les sale más barato que comprar fruta en el Alto Valle para luego embalarla y prepararla con los costos de Argentina.