Horacio Llamazares será el nuevo titular de PAMI en Río Negro tras la salida de Nicolás Petrini, en medio de reclamos de clínicas y fallas operativas.
El PAMI tendrá una nueva conducción en Río Negro. En las últimas horas se confirmó la salida de Nicolás Petrini de la Unidad de Gestión Local (UGL) XXVII, apenas siete meses después de su asunción. Su reemplazante será Horacio Llamazares, un médico de carrera dentro de la institución.
El recambio de autoridades coincide con la tensión provocada por las clínicas y sanatorios de la región, que anunciaron un corte de servicios por 24 horas para el próximo lunes.
Con esta designación, Llamazares se convertirá en el cuarto responsable del organismo en la provincia desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei. El profesional, especialista en pediatría en el sector privado, se desempeñaba como coordinador del Departamento Médico del instituto.
El primer titular durante el actual gobierno nacional fue Carlos Montenegro, cuya gestión se extendió entre febrero y mayo de 2024. Luego asumió Juan Ignacio Viñals, médico de Cipolletti que se mantuvo al frente hasta diciembre de 2025, momento en que asumió Petrini.
La salida de Petrini no responde únicamente al conflicto con los prestadores, sino también a severas complicaciones en la gestión interna. Este miércoles, las oficinas de la UGL en el centro de Roca cerraron al mediodía por fallas de agua que obligaron a la contratación de baños químicos.
A esto se suma el impacto del plan de retiros voluntarios, que provocó la salida de 11 agentes en la provincia. Pese al ajuste anunciado, fuentes oficiales advirtieron sobre el ingreso de nuevas personas vinculadas a La Libertad Avanza.
El nuevo funcionario asumirá en un escenario complejo. Sanatorios privados de Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa suspenderán la atención a los afiliados el lunes por la falta de actualización de valores.
Andrés Sabalette, gerente del Sanatorio Juan XXIII, detalló en Literal Radio que la pérdida del valor real de los aranceles alcanza un 75% frente a la inflación de los últimos dos años y medio, con un atraso reflejado en un 341% de inflación versus un 143% de aumento otorgado por la obra social.
«No aparecen soluciones de fondo», advirtió Sabalette, remarcando que «ya hay una restricción de hecho en la práctica de muchísimas prestaciones, cirugías». Además, sostuvo que "la adquisición de los materiales necesarios para ciertas prácticas cuesta más que lo que PAMI abona por la prestación íntegra".