Las imágenes de un colectivo con sus vidrios completamente rotos dieron que hablar en las redes sociales, y en el medio El Portal de Allen, contaron los detalles de lo ocurrido con la unidad.
En este contexto, aclararon que el rodado en cuestión es utilizado como transporte escolar para los niños de la ciudad de Allen, contratado por Educación de la provincia.
Según explicó el Comisario Alfaro, titular de la Comisaría Sexta a ese portal, el hecho se habría desencadenado cuando el colectivo había terminado de hacer el recorrido con los niños, en la zona del acceso Martín Fierro, y se vio involucrado en un accidente vial, en el cual habría atropellado a un perro.
Ante esto, tres jóvenes comenzaron a lanzarle piedras a la unidad, dañando gran parte de los vidrios del vehículo. El ataque habría quedado grabado por las cámaras de seguridad de la zona.
"Gracias a Dios no venía con alumnos", indicaron desde educación, y repudiaron lo sucedido.
Un niño de sólo dos años terminó gravemente herido, luego de caer de un colectivo en movimiento, en Bariloche. Según la información publicada por Bariloche 2000, el hecho tuvo lugar el viernes pasado, en una unidad de la línea 61 de MiBus, en la parada del micro de las calles Onelli y Sargento Osés.
Según confió esa misma fuerte, en esa parada intentaba bajarse una joven, quien viajaba junto su pequeño hijo, como así también con una importante cantidad de bolsas, luego de haber realizado una compra en un supermercado.
En este contexto fue que se paró hacia la parte delantera con la unidad en movimiento, indicando a su pequeño por donde caminar. Sin embargo, y dado que la puerta de ese sector se encontraba abierta, el colectivero frenó a forma violenta y sorpresiva, con lo cual el menor terminó siendo expulsado del vehículo.
“Salió rodando por la escalera, cayó afuera y se golpeó la cabeza con el cordón (de la vereda)”, describió la mamá del niño, Daniela Gallardo, en diálogo con Radio Seis Bariloche, y luego agregó: “Fue muy fuerte verlo golpearse la cabeza contra el asfalto”.
Tras esto, inmediatamente la mujer bajó del colectivo para asistir al pequeño (que había sufrido golpes en la cabeza, la rodilla y sus manos), junto a un policía que también viajaba en el rodado, y otras dos enfermeras. Justamente, el uniformado fue quien tomó los datos del micro y llamó a una ambulancia.
La joven madre recordó que solo pararse del asiento y mantenerse en pie fue una “odisea” y lamentó no haber podido sujetar con fuerza al niño. Aseguró que decidió contar su historia porque a muchos usuarios del servicio les sucede lo mismo. “Muchas veces ando a los tumbos, cayéndome, bajándome rápido”, aseguró respecto a su experiencia diaria.
“Son cosas que ellos no tienen en cuenta”, continuó acerca de la actitud del chofer, a quien le recriminó no haber detenido la unidad para constatar el estado del niño. “No sé si son conscientes de que llevan personas”, mencionó.
Una vez que la ambulancia llegó al lugar, el menor fue trasladado al Hospital Zonal, y tras una serie de estudios, se confirmó que no sufrió ninguna lesión de gravedad.
Pese a ello, la mujer hizo una denuncia sobre lo ocurrido en la Comisaría 28, por lo que espera poder identificar al chofer, al tiempo que no descartó presentar el caso ante la Fiscalía.