Las viviendas fueron anunciadas a fin de 2014, con el compromiso de que en el verano ya hubiese intensos trabajos en el sector. Sin embargo, primero se demoró la adjudicación de los proyectos, divididos en cuatro etapas, y luego las firmas que obtuvieron los contratos comenzaron a mover suelos, pero no avanzaron mucho más. Desde la UOCRA afirmaron que el desarrollo de los planes habitaciones es clave para mantener el nivel de ocupación, ya que recientemente concluyeron los trabajos de las 66 viviendas de la cooperativa Quillahue, que fueron entregadas recientemente por el IPPV.