El Parlamento de Río Negro prohibió la instalación de la quinta central nuclear en territorio provincial. Al finalizar la votación, debió ser levantada momentáneamente la sesión por el tenso clima entre el oficialismo y el Frente para la Victoria que incluyó un fuerte encontronazo entre los legisladores Nicolás Rochás y Ricardo Arroyo, a quienes separó el personal de seguridad.
La sesión estuvo cargada de chicanas. Entre el oficialismo y el Frente para la Victoria se acusaron de “oportunistas” y “veletas” por la decisión del gobernador Alberto Weretilneck de rechazar la central que, en principio, había impulsado junto al gobierno nacional.
Mientras los parlamentarios hablaban, los asistentes -ubicados en las gradas- gritaban o silbaban contra quienes defendieron la generación de energía nuclear. La consigna del público fue “no, es no”, para dejar sentada la posición de no solo no permitir la instalación de la usina, sino también de desmantelar el armado existente.
Para evitar eso, el proyecto del Ejecutivo que se debatió hoy, tenía en su artículo segundo, la posibilidad seguir generando energía nuclear, para no afectar a la empresa INVAP ni al centro de Pilcaniyeu, que funcionan hace más de 50 años en Río Negro.
Finalmente se votó. Y se aprobó la prohibición. En general, fue por mayoría con la excepción de la legisladora de Cambiemos, Daniela Agostino. Y en particular, el artículo 2 fue rechazado por el bloque del FpV, Fuerza Nacional y Popular y Agostino, pero se aprobó por mayoría: 27-18.