El psiquiatra y psicoanalista Alfred Grande destacó la necesidad de dar un enfoque al fenómeno de la violencia contra las mujeres enmarcándolo «en lo que se denomina la batalla cultural. Esto es un tema cultural; por supuesto que también es político, económico, social y familiar, pero básicamente cultural. Y justamente cambiar un paradigma cultural es una tarea cultural pero de largo aliento».
Expresó que reuniones como la de ayer en Cipolletti «son importantísimas para ir despertando un poco la conciencia, que vaya más allá de los grupos involucrados. Porque si lamentablemente una causa, por noble que sea, queda limitada a los damnificados directos, se va agotando».
Aseguró que no le gusta «cuando se habla de erradicar el flagelo porque ésa es una terminología muy espectacular pero completamente inútil, realmente, lo que hay que hacer es prevenir. Primero creando otra cultura, que tenga que ver con la educación y con salir de los estereotipos que se manejan en los medios masivos, con salir de cuestiones contradictorias, donde se dice una cosa y se hace otra, y sobre todo, parar lo que es la promoción de la violencia».
Indicó que junto a grupos que «tratan de evitar la violencia, hay muchísimos grupos, algunos institucionalizados, que hacen gala de la violencia. Por ejemplo, en mi opinión, que no se pueda discutir seriamente sobre educación sexual o sobre el tema del aborto, es una forma de violencia. Porque las mujeres que se hacen abortos y mueren por abortos, son violentadas por un sistema que ni siquiera les permite políticas sanas de anticoncepción. Formas de violencia hay muchas, además de la violencia familiar, está la violencia institucional y a veces la violencia estatal es mucho más dañina».