3 hechos ocurridos en el último tiempo revelan complicidades en distintos puntos de la región.
Uno de los casos que mostró la colaboración entre delincuentes fue el robo a la firma Blancoamor, en sus depósitos de calle General Paz al 1300 de Cipolletti. Los investigadores siguieron una serie de pistas y pudieron dar con la mercadería robada en el barrio de las 200 viviendas de Allen y en una chacra. De acuerdo con la instrucción, la banda que cometió el hecho estaría integrada por personas de Allen, Plottier y Cipolletti.
Después, se produjo el asalto a un vendedor de repuestos de motos, que tenía previsto llevar a cabo operaciones en Cinco Saltos y Centenario. Pero sus intenciones se vieron frustradas en la ciudad neuquina, donde fue sorprendido por una banda de delincuentes. Mientras que la valiosa carga que trasladaba en una camioneta terminó en un punto indeterminado de Centenario, la víctima fue acompañada por los asaltantes hasta Cipolletti y abandonada en dirección a La Falda. Por las circunstancias del ilícito, los investigadores sospechan de otra banda integrada por neuquinos y rionegrinos.
Sobre este aspecto, un jefe policial reconoció que se ven obligados a mantener un contacto casi permanente con la Policía de la vecina provincia. "Neuquén es un dolor de cabeza", explicó, y puso como ejemplo el robo de vehículos y los posteriores secuestros en Cipolletti y otras ciudades del valle.
Asimismo, otro hecho grave como fue el asesinato del almacenero allense Mario Maurizio dejó en evidencia la participación de bandas con antecedentes recientes: uno de los detenidos es uno de los delincuentes imputados por el robo a Blancoamor y tiene domicilio en Allen.
Sin fronteras
De Cipolletti hasta Roca
El terreno amplio en que se mueven los delincuentes quedó al descubierto en los robos y asaltos ocurridos en Cipolletti y Allen. En el caso del golpe a Blancoamor, la mercadería apareció en Allen. Y tras el asesinato de Mario Maurizio, la Policía hizo varios procedimientos que llegaron hasta Fernández Oro, donde se encontró parte de la mercadería sustraída. En tanto, en el asalto al empresario allense Luis Kopprio, dos vehículos fueron abandonados en Roca.