Un inusual hecho ocurrido el sábado a la madrugada sacó a la luz una nueva modalidad de robo en la ciudad. Cuatro chicas circulaban con su vehículo por la calle Brentana, a metros de que pase a llamarse Don Bosco, alrededor de las 3:30, cuando vieron a un joven tirado en la calle. Ante la incertidumbre de no saber qué sucedía, disminuyeron la velocidad hasta que se dieron cuenta de que algo raro estaba pasando.
El presunto delincuente estaba en “una posición extraña”, según comentaron las fuentes, y les llamó la atención porque pensaron que algo malo le estaba pasando o que necesitaba ayuda. Comenzaron a manejar cada vez más despacio, la conductora le hizo señas de luces para saber si estaba consciente pero una de las ocupantes vio a otro hombre, de unos 30 años, parado en la oscuridad a un costado.
En ese instante se dieron cuenta de que la situación no era normal y, de manera instintiva, aceleraron y doblaron bruscamente por calle Urquiza. De inmediato, los dos sujetos que armaron la escena decidieron correrlas varios metros hasta que por suerte los perdieron de vista. Si la reacción no hubiera sido tan rápida, el resultado habría sido otro y hoy se estaría hablando de un hecho delictivo más en la ciudad.
“Todas se dieron cuenta de que algo no estaba bien. Esta persona quiso hacerles creer que estaba mal o que necesitaba algo para que frenaran por completo y pudieran robarles. Quién sabe qué otra cosa podría haber pasado”, comentó Ailín, una de las chicas que viajaban en el vehículo.
Las cuatro jóvenes realizaron la denuncia telefónica a través del 109 y afortunadamente llegaron a sus hogares sanas y salvas.
Miedo: Las chicas que casi caen en la trampa no saben qué hubiese pasado si se detenían.