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Preocupación por la turbiedad: ¿Cipolletti puede quedarse sin agua potable?

El DPA hizo un análisis de la situación que se generó en la región con el aumento de los caudales a raíz de la crecida y se refirió a la planta de potabilización de la ciudad.

El Departamento Provincial de Aguas (DPA), realizó hoy un diagnóstico de los efectos de la crecida del río Neuquén sobre la zona, explicando además cómo se debe descargar o desembalsar paulatinamente el complejo regulatorio, siguiendo lo establecido por las normas de manejo de aguas.

“El desembalse con caudales sostenidos puede requerir varias semanas, aún sin futuras lluvias importantes. Desde el organismo se trabaja en conjunto con los municipios y Defensa Civil, apoyando con equipos, máquinas o traslados que se puedan necesitar. Se da aviso también a las personas ribereñas, que están cercanas a la costa”, se indicó desde el DPA.

Además de monitorear de manera constante la actividad del río Neuquén, al mismo tiempo se analizan los niveles de turbiedad del agua que llega a las plantas de potabilización, aguas abajo.

Si bien hasta el momento no se ha manifestado un aumento grande de turbiedad, no se descarta alguna afectación en el volumen diario de potabilización en la planta de Cipolletti, por cuanto parte de la tormenta tuvo lugar aguas debajo de aquella obra de cabecera, con descarga directa de cañadones sobre el cauce de río que aporta al Compensador de El Chañar.