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Preocupa una desaparición

Una joven que buscaba trabajo fue vista por última vez el lunes. En la mañana de hoy retomaban las tareas de rastrillajes con personal policial, bomberos, buzos y la división canes. Hay un detenido.

Varios investigadores de la Policía provincial y la Justicia cipoleña trabajaban anoche en la misteriosa desaparición de la joven Diana Palacios, quien fue vista por última vez el lunes en horas de la tarde. Desde las fuerzas de seguridad fueron muy prudentes al brindar información sobre el trabajo que se está desarrollando y se pidió esperar el resultado de distintas pesquisas.
Ayer por la mañana se avanzó con rastrillajes en la zona de chacras aledañas a la Isla Jordán. De acuerdo a fuentes policiales, la joven fue vista por última vez en la esquina de las calles Toschi y Arrayanes, muy cerca de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo).
En apariencia, Diana, de 22 años, abandonó su casa el lunes con la intención de encontrar algún empleo. Forma parte de una familia muy humilde y junto a sus hermanos realizan changas o tareas rurales en chacras. Por este motivo, se decidió ayer recorrer una serie de predios de la zona suburbana pero el operativo no arrojó resultados positivos.
Mientras que la desaparición se produjo el lunes, la familia decidió radicar la denuncia un día después. A partir de ahí, se organizó una tarea conjunta entre efectivos de la Comisaría Cuarta, otras unidades como Investigaciones y las autoridades judiciales de turno.
Trascendió que la joven tiene domicilio en jurisdicción de la Comisaría 32 y que no habría antecedentes similares en cuanto a abandono de su hogar. Es soltera y vive con sus hermanos y padres. “Es una familia sufrida”, precisaron fuentes policiales.
La Policía decidió entrevistar a los hermanos y otros familiares para conocer el ámbito por donde se movía Diana y de esta forma elaborar un plan de búsqueda. Más allá de que la labor se desarrolla bajo un gran hermetismo, se deslizó que en la presente jornada se harán otros rastrillajes. En tanto, se espera la colaboración de la comunidad y se reiteró la descripción física de la joven: contextura mediana, 1,62 metros de altura, tez blanca y cabello ondulado castaño largo hasta la cintura. Respecto de la vestimenta que llevaba el día de su desaparición, se precisó que tenía un pantalón gris de jean, campera con capucha de color marrón, zapatillas azules, una chalina negra y una mochila del mismo color.
Se aclaró que la joven no lleva consigo un teléfono y que se estaba analizando material logrado por cámaras de seguridad para ver si surgía alguna pista certera.