ver más

Preocupa en Puente de Madera atención sanitaria

Los vecinos hicieron un encendido reclamo porque el centro de salud barrial no atiende en forma normal.

Muy enojados, los vecinos del barrio Puente de Madera denunciaron que el Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS), ubicado al lado del Centro Infantil 8 “Mimitos”, casi no funciona y que se ven obligados a concurrir a la sala de Puente 83 o si no directamente concurrir al hospital Pedro Moguillansky. “Los médicos no vienen nunca”, resaltó un vecino que atendió a este diario en la puerta de su casa.
La inquietud de las familias viene desde hace tiempo, pero en las últimas semanas se agudizó debido a que sólo ven a una enfermera y una profesional los días martes. El lugar está ubicado en el centro del barrio, muy cerca del acceso por el camino de La Falda, y es muy requerido debido a que en la actualidad Puente de Madera se volvió a poblar con una gran cantidad de matrimonios jóvenes, algunos de los cuales tienen varios niños de corta edad.
“Tenés que llevar a los nenes a controlarlos a otro lado”, se quejó una joven madre que tenía un bebé en brazos. En este marco, la denunciante junto a una amiga indicaron que les piden mantener los controles pero no les facilitan la atención de sus hijos.
Por el contrario, resaltaron la tarea que desarrolla el centro de salud de Puente 83, que mantiene abierta sus puertas “hasta las 3 de la tarde y no se van a las 11 como pasa acá”, explicó una vecina del CAPS de Puente de Madera.
 
Controles a embarazadas
Además, los vecinos plantearon el problema que se les presenta a las embarazadas, que en algunos casos deben trasladarse hasta el hospital para realizar un seguimiento de su estado.
Una de las últimas situaciones que hizo enojar mucho a las familias fue la ausencia de la enfermera porque se tomó vacaciones. “En vez de mandarte otra enfermera, no dejan a nadie. Después, te dan 3, 4 turnos y sino alcanzaste, tenés que esperar hasta la otra semana”, comentó otra joven madre.
Los vecinos esperan que se regularice la atención y que, al menos, se atienda a los niños, las madres jóvenes y los ancianos dos o tres veces a la semana como sucede en la sala de Puente 83.