El intendente Alberto Weretilneck se reunió ayer con los dirigentes de los productores locales Edgardo Kristensen y Eduardo Artero y de la CAFI Juan Martín Rosauer y Adolfo Pampiglione para analizar aspectos que tienen que ver con la realidad frutícola y con la preocupación que ya existe sobre la posibilidad de que la temporada que viene ofrezca resultados negativos para los distintos sectores implicados en la actividad.
El encuentro se llevó a cabo alrededor del mediodía de ayer y, según trascendió, el jefe comunal tendría particular inquietud por la desocupación que afecta a los trabajadores de la fruticultura, en particular, a los rurales.
«Al intendente le preocupa que todos los días hay gente que se presenta en la Municipalidad en busca de trabajo. Muchos son trabajadores de las chacras», manifestó uno de los participantes, que prefirió mantener en reserva su identidad.
«Este año se presenta muy complicado. Hay muchos productores que, si no reciben alguna ayuda del gobierno nacional, no podrán hacer sus labores culturales y no van a llegar a la cosecha», expresó.
Según la fuente consultada, Weretilneck está «preocupado» por la situación y está estudiando diversas iniciativas para ayudar, en especial, a los productores. Entre las ideas que baraja, figura la de «juntar» a los chacareros detrás de una propuesta aglutinadora y un primer intento podría ser la construcción de «un frigorífico», al modo del que se ha hecho en Campo Grande, para ser manejado por los propios productores locales.
La alternativa todavía está en fase de consultas y conversaciones previas, pero a futuro podría plasmarse en un proyecto definitivo, con perspectivas de convertirse en un elemento económico dinamizador del quehacer productivo de Cipolletti.