Ayer por la mañana una nueva falla eléctrica en otro de los ascensores del edificio municipal volvió a generar pánico entre los trabajadores. Por fortuna esta vez no había personas en su interior. El intendente Aníbal Tortoriello minimizó el hecho y adelantó que van a renovar todo el sistema con una inversión superior a los $500 mil.
A primera hora, cuando ingresó el personal municipal, se supo que un ascensor había salido de funcionamiento y los frenos de seguridad evitaron que se precipitara al vacío. Fue un hecho similar al de la semana pasada, aunque en esta oportunidad fue el otro ascensor el que sufrió el desperfecto.
Apenas se conoció el incidente, los empleados municipales exigieron a los funcionarios que solucionen los inconvenientes y se incorporen las medidas de seguridad necesarias.
Tortoriello explicó que el ascensor no alcanzó a caer al vacío y que sólo fue una falla que activó las medidas de seguridad y quedó fuera de servicio. “El ascensor salió de funcionamiento durante el ingreso del personal, pero no se desplomó. Hay que comprender que se trata de ascensores que tienen más de 50 años de antigüedad, y por más mantenimiento ya comienzan a fallar”, expresó. Por eso, adelantó, realizarán una importante inversión en un nuevo sistema eléctrico y el recambio de los motores.
“Hoy el ascensor dejó de funcionar y motivó que surgieran dudas y provoque el pánico entre los empleados, pero no fue nada grave”, explicó el intendente.
Mientras que, por último, remarcó que “el personal técnico comprobó que es imposible que el ascensor caiga con todos los sistemas de seguridad que tienen incorporados. Cuentan con cuatro lingas de seguridad y frenos de emergencia”.
Preocupación
Problemas cada vez más graves
Antes se frenaban. Hace años que los ascensores del Municipio tienen problemas, aunque antes no se caían, sino que se frenaban en entrepisos.
Caída Nº 1. La semana pasada se vino abajo un ascensor con tres personas en su interior, quienes sufrieron lesiones de poca gravedad.
Caída Nº 2. Ayer, a primera hora, se vino abajo el otro ascensor. Por fortuna, esta vez no había nadie adentro.