Indicó que la decisión conjunta fue adoptada en el curso de la asamblea de vecinos efectuada en Tres Luces el martes, en que confluyeron habitantes de todas las barriadas afectadas por la proximidad de la planta y por sus vertidos, que van a dar al Canal P2.
Manifestó que los pobladores están dispuestos a cortar por tiempo indeterminado los puentes carreteros entre Cipolletti y Neuquén para el caso de que «se conecte a la planta la cárcel o se pongan a funcionar las nuevas lagunas» de depuración. «Lo que está pasando ya es muy grave y no se puede permitir que se complique más», enfatizó.
También están decididos a viajar a Viedma para hablar con el gobernador Miguel Saiz sobre los problemas, porque consideran que «esto no sólo involucra a ARSA y al Departamento Provincial de Aguas (DPA), sino que va mucho más allá» hasta llegar a las máximas instancias a nivel provincial, afirmó.