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Por los colores celeste y blanco de la Patria

El día frío no empañó el acto central realizado en la Plaza San Martín.
Contrariando el frío y el viento matinal, muchos cipoleños se acercaron ayer a la Plaza San Martín para recordar el Día de la Bandera. Además de los abanderados y escoltas de varios colegios y de gauchos a caballo que pusieron la nota campera a la jornada, se vio a participantes de las tomas conocidas como Barrio Obrero Unido, que portaban carteles con reclamos en materia habitacional.
El acto contó con la presencia del intendente Alberto Weretilneck, el titular del Deliberante Abel Baratti, miembros del gabinete municipal, jefes policiales, docentes y representantes de numerosas instituciones, todos convocados para homenajear los colores patrios.
El discurso alusivo estuvo a cargo de una estudiante del 5º 1º del CEM 89 Manuel Belgrano, Ana Flores, quien encabezó, como abanderada, la delegación del establecimiento, acompañada, entre otros, por la vice directora Silvia García.
La alumna recordó que la enseña fue creada por “uno de los próceres más destacados de la historia de esta Nación”, el general Manuel Belgrano, quien un 27 de febrero de 1812 hizo la primera jura de la bandera Argentina.
Precisó que en esa histórica jornada, “el general recorrió las líneas de sus tropas y se dirigió hacia ellas diciéndoles lo importante que era el símbolo que estaban defendiendo y, por ende, se debía jurar lealtad hacia él, la bandera argentina debía ser siempre una motivación para defender los bienes y los intereses de un país”.
Indicó que en la actualidad el juramento se hace en las escuelas de 4º grado de la primaria y 3º de la secundaria, donde los estudiantes asumen el compromiso de “lealtad a su patria como lo hicieron aquellos soldados en su momento, prometen respetarla, quererla, defenderla como así hacer con la Nación”.

Respetar los símbolos
En otro tramo, expresó que “respetamos los símbolos, como el escudo e himno nacionales y la bandera, no como cosas, sino por lo que representan. Hay sin duda quienes la desprecian: ¿Por qué encuadrarse ante un pedazo de trapo?, dicen. Por lo que representa, respondemos. No podemos llevar a la patria en las manos, con todo lo que patria implica: su gente, sus cosas, tu territorio, sus valores y su historia. Sí podemos tener en las manos cosas que la simbolizan”.
“El 20 de junio ¡es importante levantar la bandera bien alta! Porque así como nos sirve para celebrar, y sus colores nos llenan de orgullo en más de una ocasión, así se merece que recordemos el día 20 de junio como Día de la Bandera, declarándolo asimismo como feriado nacional”,
La joven planteó, luego, el problema de cambiar la fecha de los feriados. “En razón de fomentar el turismo, los días de festejo popular fueron corridos para dilatar los fines de semana” y recordó que fue durante el gobierno del ex presidente Raúl Alfonsín que se impulsó esta medida.
“Esto, a mi criterio, puede crear confusión ya que por ejemplo el día lunes pasado fue feriado. Muchos quizás no se percataron por qué era feriado, sino que simplemente lo disfrutaron, como es lógico, de ese maravilloso día de descanso; sin embargo, el 20 de junio, por haber sido ‘celebrado’ el día lunes, este acontecimiento, pasó desapercibido”, reflexionó.
Afirmó que “el Día de la Bandera es ocasión para recordar el valor y el significado de un símbolo, y debemos aprovecharlo para recordar lo que identificamos con esa bandera. Es ocasión para enseñar a la niñez y recordar a la juventud el porqué de la bandera”.


Concurrieron con carteles y pancartas con las que exigían soluciones en materia habitacional para todos.

Habitantes de las tomas conocidas como Barrio Obrero Unido se hicieron presentes ayer durante el acto oficial de conmemoración del Día de la Bandera, para hacer conocer su realidad y expresar sus reclamos de soluciones a los problemas sociales y habitacionales que enfrentan.
El Barrio Obrero Unido está integrado por dos sectores, el A y el B. En este último, días atrás falleció una bebita llamada Ángeles por problemas de salud en que podría haber tenido que ver el frío reinante. Su familia habitaba una humilde casilla, cuyos materiales no permiten aislarse de las bajas temperaturas.
Los manifestantes portaban pancartas en las que se leía, por ejemplo, “Terrenos para todos, Barrio Obrero Unido” y “Barrio Obreros Unidos Presente. Señor Intendente tenemos derecho a tener una vivienda digna”.
Lilia Calderón, referente de los ocupantes, ratificó que mañana o el martes los habitantes de las tomas se movilizarán hasta el asiento del juez Alejandro Cabral y Vedia, en Sarmiento y Roca, para responder a la convocatoria judicial en que se piden explicaciones por las tomas. Sobre éstas pesa una orden de desalojo por cinco días, plazo que se cumple durante la semana.
Manifestó que “hemos decidido también concurrir con carteles y pancartas a todos los actos públicos en que participe el intendente Weretilneck, para recordarle que existen problemas reales acá y que se tienen que hacer cargo como representantes del pueblo de Cipolletti”.
Calderón lamentó que, durante el acto de ayer, el jefe comunal “nos haya ignorado en todo momento. Pero ésa es su política, ignorar los problemas reales que existen en Cipolletti. De hecho, el no tener viviendas empujó a mucha gente a vivir en la situación en que está viviendo hoy”.
Indicó que las tierras ocupadas “se vive en una situación de riesgo” constante y, como ejemplo de ello, contó que días atrás “se nos quemó un rancho, en donde la familia completa, una mamá sola con tres hijos, quedó en la calle sin absolutamente nada. Pedimos solidaridad a los vecinos”.