La nueva gestión asumió en medio de una situación crítica, con basura acumulada en los barrios y las tomas por la falta de camiones de recolección. Para acelerar la limpieza de la ciudad, Servicios Públicos colocó unos 25 contenedores de gran tamaño, en su gran mayoría en la zona norte. Así, las bolsas no se acumularon en la calle y cuando se pusieron en marcha los camiones, los barrios más poblados dejaron de convivir con los desperdicios.
Sin embargo, los recipientes cercanos a las tomas, al norte del barrio Anai Mapu, comenzaron a ser incendiados casi a diario. En la comuna no tienen claro si fueron hechos de
vandalismo o si se trató de vecinos que querían "hacer lugar" para arrojar más desperdicios antes de que el camión pasara a vaciar el recipiente.
Desde Servicios Públicos pidieron que cesaran las fogatas y advirtieron que las roturas intencionales podían derivar en la quita de los contenedores, como finalmente ocurrió. Unos 10 contenedores fueron quemados y se necesitan al menos 700 pesos para repararlos, trabajo que no puede postergarse porque casi todos los elementos son alquilados.
"Decidimos sacar los contenedores de esa zona porque los queman", manifestó Ulovec a LU19, y dejó trascender que la medida busca educar a los vecinos, ya que reconoció que en los próximos días volverán a formarse microbasurales, algo común en las calles rurales B15 y B17, por las que se accede a dos tomas multitudinarias.
En principio, la medida sería temporal, ya que hay un compromiso oficial de mejorar la higiene de la ciudad y eliminar los focos infecciosos. Mientras tanto, los vecinos deberán ingeniárselas para tirar sus bolsas de residuos lejos de los animales callejeros, que se hacen un picnic al encontrar las bolsas en la calle.