Los salteños, por el contrario, necesitan ganar para tener alguna chance de llegar al cuarto puesto que los ubique directamente entres los ocho mejores que irán por el segundo ascenso y es por eso que pondrán lo mejor sobre el sintético.
El nuevo objetivo de
Cipo, que hace cinco partidos solamente pierde, pasó a ser la victoria para terminar en la tabla lo más arriba posible de cara a los playoffs, siguiendo los pasos de Antoniana por el camino más largo de todos.
Cinco jugadores llegaron al límite de amarillas en la plantilla del técnico Ricardo Pancaldo. En realidad, todo fue una puesta en escena en la última salida a Sunchales, donde terminaron de cumplir con la tarea el arquero Nicolás Caprio, el defensor Mauricio Ferrari, los mediocampistas Oscar Negri y Lucas Mellado y el delantero Jesús Vera.
Ante tantas bajas, la buena de la larga semana debido a las elecciones presidenciales del domingo son las vueltas de Valentín Perales y Marcos Carrasco, dejando atrás sendos desgarros.
Además, también se puso en mejores condiciones físicas a Matías Sosa, marginado de las últimas dos convocatorias después de cumplir una expulsión y el que sigue esperando es Matías Zbrun.
De pibes
El desenlace
Albinegro pasó a ser una cuestión de pibes, con el posible estreno de Matías Carrera como número 4, la probable vuelta de Juan Strak al círculo central, el trajinar de Ezequiel Ávila por el andarivel izquierdo y finalmente Alejandro Ortiz que será quien acompañe a Martín Abraham.
Se espera el peor marco de la temporada por el contexto deportivo, día y horario para este compromiso.
Tras el pitazo final del árbitro bahiense Sergio Testa, Cipo deberá cambiar rápidamente el chip, confirmar quién será su próximo rival y armar la logística rápidamente para estar en la ruta el viernes buscando algún destino geográfico.
Antoniana finalmente confirmó la presencia de Gustavo Balvorín en la ofensiva y de Juan Cárdenas como defensor central, el capitán.