Más allá de algunas marchas y contramarchas, el proyecto de reactivación del Tren del Valle avanza a buen ritmo y ya están poniendo a punto la estación cipoleña.
En un comienzo los trabajos de este lado del río se habían iniciado en la estructura gravemente deteriorada del puente ferroviario, mientras que ahora todos los esfuerzos se están volcando en la renovación de las antiguas instalaciones de calle Fernández Oro, cuya fisonomía ya comenzó a modificarse.
Operarios y técnicos trabajan arduamente para dejar todo listo para el 20 julio, día en el que saldrá el primer tren de pasajeros que unirá Cipolletti con Neuquén. Un mes antes, el 20 de junio, estarán llegando las primeras formaciones a la región para realizar un testeo y evaluar cuál es el estado de las vías y definir las tareas restantes.
Los mayores avances en la estación local se dieron en lo que respecta a la fachada, que ya luce pintada casi en su totalidad. Sin embargo, aún resta renovar una gran cantidad de instalaciones en el interior del edificio. También se deberá definir qué se va a hacer con el museo Cabus Trenes que funciona en el lugar y con los artistas que se armaron un centro cultural en El Andén.
Desde el gobierno nacional aseguran que los trabajos se están realizando en tiempo y forma y que se encuentran “muy bien con los plazos” previstos con antelación.
Más adelante, Municipio y Provincia deberán trabajar en conjunto para buscar y acondicionar algún sector lindero a las vías para que sea utilizado como estacionamiento vehicular.