El joven resultó herido en forma errónea luego de la persecución de un delincuente, que ingresó a su casa y atacó a su pareja y su hijo Santino de sólo cuatro meses. Antes, el atacante había amenazado a su propia hermana y su sobrina de un año y medio, en un domicilio ubicado en Alberdi y Paraguay. En apariencia, la furibunda reacción se derivó del consumo de drogas y alcohol.
La Policía fue alertada sobre el incidente y se inició una persecución, que terminó en la casa de Pezo. En este lugar se produjo la inesperada represión de las fuerzas de seguridad, confundiendo al joven con el delincuente. No sólo le dispararon en las piernas sino que fue esposado y tirado al piso mientras su concubina intentaba protegerse de las agresiones del sospechoso buscado por los agentes.