Un preso por asociación ilícita fue acusado por dos violentos robos. La Fiscalía sostiene que integraba una banda que realizaba entraderas con armas.
Un hombre que actualmente se encuentra cumpliendo prisión preventiva en General Roca por integrar una asociación ilícita sumó en las últimas horas nuevas acusaciones en su contra. Atendiendo a la solicitud y el pedido del Ministerio Público Fiscal, el juez de Garantías dio por formulados los nuevos cargos por dos violentos robos cometidos el año pasado en la ciudad de Cipolletti.
Las fiscales Belén Calarco y Eugenia Vallejos detallaron que los nuevos hechos atribuidos al imputado ocurrieron el 26 de julio y el 10 de septiembre. Durante la audiencia, las funcionarias explicaron que el grupo delictivo operaba bajo una modalidad muy específica y estudiada. En primer lugar, la banda realizaba tareas previas de vigilancia y tareas de inteligencia sobre los objetivos seleccionados para asegurar el éxito del golpe.
Posteriormente, los integrantes de la organización arribaban a las propiedades en vehículos que habían sido sustraídos previamente en la zona, escalaban los paredones perimetrales e irrumpían de forma violenta por las puertas traseras de las viviendas. Una vez en el interior, reducían a las víctimas utilizando armas de fuego y las maniataban con alambres o precintos.
Bajo constantes amenazas, les exigían dólares y la ubicación de las cajas fuertes, logrando sustraer dinero, oro y diversos dispositivos electrónicos. Llamativamente, los delincuentes evitaban robar los teléfonos celulares y, como medida extra para garantizar su impunidad, se llevaban los equipos DVR donde quedaban registradas las imágenes de las cámaras de seguridad.
La vinculación del acusado con estos atracos se logró mediante un exhaustivo trabajo de la Comisión de Investigación Judicial. El avance de la causa incluyó el análisis pormenorizado de videos, el impacto de antenas de telefonía móvil, reportes telefónicos y la extracción forense de datos, una labor técnica especializada que estuvo a cargo de la Oficina de Investigación de Telecomunicaciones (OITel).
Al no presentarse ningún tipo de oposición por parte de la defensa particular del detenido, el juez de Garantías interviniente dictó la formulación de los cargos en los términos exactos que solicitó el equipo fiscal, consolidando la acusación contra el sospechoso.
Esta investigación penal se enmarca en las recientes directivas dictadas por el Fiscal General Fabricio Brogna, las cuales buscan optimizar los recursos del Ministerio Público para esclarecer una serie de robos agravados en la región que comparten características inconfundibles.
Entre las similitudes detectadas por los investigadores en este tipo de golpes criminales se destaca la participación organizada de múltiples autores, el uso de equipos de comunicación interna, el trato entre los sospechosos simulando rangos policiales para amedrentar a los damnificados, y la utilización recurrente de precintos y automóviles robados en la zona durante los días previos a dar los golpes.