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Mató a un pibe en La Anónima y rompe el silencio desde prisión

El brutal hecho aconteció en un estacionamiento de ese supermercado en Bariloche, luego de discutir por el lugar en la fila de la caja. "El no era ninguna criatura, sabía bien lo que hacía", dijo entre otras cosas y se victimizó.

Fue uno de los hechos policiales más resonantes de los últimos años en Bariloche y la provincia. Ocurrió el 7 de mayo de 2022, cuando un hombre de 57 años mató de manera brutal a un joven de 23 tras una discusión en el estacionamiento del supermercado La Anónima de la avenida Bustillos, en Bariloche.

Mauricio Buchaillot cumple una condena en el Penal 3 de Bariloche por el crimen de Braian Quinchagual, al que apuñaló dos veces tras una tonta discusión. "Fui estigmatizado por la Fiscalía, a dos días de ocurrido el hecho salieron a decir que soy un brutal asesino, cuando lo único que hice fue defenderme de dos personas, y una con frondosos antecedentes policiales y delictivos, que eso lo averigüé con el tiempo", indicó desde prisión.

"Fui amenazado de muerte tres veces por esta persona, estando en la fila. Me dijo 'a vos te voy a matar', no había ningún guardia de seguridad adentro del supermercado y apenas estaba una encargada", agregó en declaraciones al portal noticiasnet.

En su estremecedor relato, expresó que el muchacho fallecido en el sangriento episodio "estaba esperándome afuera de las puertas corredizas, me señalaba con el dedo, moviéndose de un lado para el otro, diciéndome que me iba a matar y lo repetía seguido. A la otra persona que estaba en la caja, después me enteré que era el padrastro, al señor Méndez, le dije ‘Se terminó esto’. Se sonrió y me dijo ‘No, esto no se terminó, esto recién empieza’. Agarró un fernet y se fue”.

“La encargada me dijo que no salga porque era peligroso y yo no podía estar encerrado adentro del supermercado. Yo tengo 57 años, han dicho que maté a una criatura y no era ninguna criatura, era un hombre de 23 años, que sabía muy bien lo que hacía, que medía 1 metro 80, y pesaba 110 kilos, no era ninguna criatura. Y la otra persona me esperaba con una botella en la mano, que tenía intenciones de pegarme con la botella en la cabeza”, detalló.

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“Eran dos personas que me esperaban y me dijeron que me iban a matar”, se justificó y en torno al cuchillo curvo que llevaba consigo expuso: “Yo lo llevaba siempre por precaución, siempre fui tranquilo”.

Cómo fue todo

De acuerdo a lo que se desprende de la investigación, el sábado 7 de mayo del año pasado, al mediodía, Buchaillot discutió acaloradamente con la víctima en el supermercado La Anónima, ubicado en el kilómetro 4400 de la avenida de los Pioneros.

La pelea, derivada de la ubicación de los mismos en la cola de línea de cajas, rápidamente elevó el tono y continuó en el sector externo del comercio, pese a que Quinchagual había sido retirado del comercio hacia la playa de estacionamiento.

De acuerdo a los numerosos testimonios recabados, Buchaillot fue ubicado en otra caja mientras el hombre que acompañaba a Quinchagual, su padrastro, se quedó haciendo la fila para abonar las compras.

No obstante, Buchaillot mostró su cuchillo curvo a testigos y señaló que él solo podía resolver el problema. Salió a la playa de estacionamiento, golpeó a la víctima, subrepticiamente extrajo el cuchillo y le asestó dos puntazos en el sector izquierdo del cuello y sobre el pecho, provocando el deceso en el lugar, en muy poco tiempo.

El detenido, nacido en Bariloche en febrero de 1967, se retiró de la playa de estacionamiento, subió a su automóvil y se dirigió a su domicilio. Más tarde se presentó voluntariamente en una unidad policial. Horas después su domicilio sería allanado.

Buchaillot está acusado por el delito de homicidio y también por tenencia de armas, dado que en su domicilio encontraron un arma tipo carabina calibre 22 y una pistola Bersa calibre 22, con municiones.

La Fiscalía resumió que hay en el caso dieciséis testigos presenciales, pero además la investigación cuenta con el registro de diversas cámaras de seguridad, que además tienen una calidad muy buena y que todos los elementos reunidos en el caso no dejan ningún margen de dudas sobre el accionar del acusado durante el hecho.