Intentó robar en tres comercios ubicados a pocos metros y en un lapso de 10 minutos, pero lo atrapó la policía. Lo condenaron y sigue libre, pero se tuvo que mudar. Ocurrió en una localidad rionegrina.
Un ladrón que en un lapso de 10 minutos intentó robar tres comercios de una misma cuadra fue condenado a 3 años de prisión condicional, el pago de las costas del proceso y el cumplimiento de pautas de comportamiento tras admitir su culpa en un juicio abreviado. La pena le permite quedar en libertad dado que estaba en preventiva, aunque no podrá permanecer en Villa Manzano, la pequeña localidad del Alto Valle rionegrino, donde ocurrieron los hechos.
El raid delictivo se registró el 20 de enero de este año y lo protagonizó Agustín José Guardia, quien era conocido por todos los damnificados, dado que vivía en las inmediaciones.
Alrededor de las 17:30, entró al kiosco Emanuel, ubicado en la calle Florentino Ameghino 512, y pidió unos sándwiches. Pero inesperadamente se puso la mano en la cintura y con un gesto amenazante exigió que le entregaran el dinero de la recaudación. Pero la empleada le respondió que tomara lo que quisiera y salió hacia afuera, donde comenzó a gritar pidiendo ayuda, lo que hizo que el ladrón escapara.
Sin embargo, no fue muy lejos, porque cinco minutos después y a pocos metros de distancia (al 543 de la misma calle), se metió a otro kiosco -Claudi-Mar- donde pidió una gaseosa, pero le mostró a la comerciante de 74 años un cuchillo tipo carnicero marca Tandil de 11 centímetros de hoja que llevaba en la cintura. Pero al igual que su colega anterior, la mujer le dijo que tomaba lo que quisiera, salió del local y corrió hacia la esquina gritando pidiendo ayuda, por lo que nuevamente Guardia tuvo que huir.
Pero era evidente que no quería irse con las manos vacías, porque seguidamente -17:40- entró a la verdulería Patagonia de la misma calle y extrajo el mismo cuchillo con el que apuntó al comerciante de forma intimidante y le exigió la entrega de dinero. La víctima le entregó 18.360 pesos, pero no se los pudo llevar, porque fue atrapado por la policía.
Guardia fue imputado por los delitos de “tentativa de robo calificado por el uso de arma blanca” en tres hechos en concurso real y quedó en prisión preventiva en el Establecimiento Penal 5 de Cipolletti.
La fiscal Adjunta Judith Saccomandi y la defensora Oficial Carolina Johansen propusieron cerrar la causa en un juicio abreviado, una salida posible dado que el hombre carecía de antecedentes penales computables.
El acuerdo, que requería la confesión del acusado, estableció el castigo de prisión en suspenso y las medidas de conducta. Entre ellas se comprometió a mudarse a la ciudad de Concordia, provincia de Entre Ríos, donde viven sus padres, y no volver a Villa Manzano. De no cumplir le podrían revocar el beneficio y mandarlo tras las rejas.
Los damnificados también avalaron la resolución conversada, aunque pusieron como condición “que Guardia no vuelva a Villa Manzano”.
El juez Marcelo Gómez aceptó el acuerdo arribado entre las partes y dictó el fallo en los términos consensuados. Destacó que además de que Guardia reconoció su culpa, las pruebas lo ubicaban con responsable de los hechos. Mencionó no solo el testimonio de los comerciantes y los policías que participaron en el operativo de detención, sino que también quedó grabado por las cámaras de seguridad de uno de los locales.
Además, los tres comerciantes lo individualizaron, porque residía cerca del sector y la Policía también, porque era la pareja de “La Pantera”, una mujer conocida en el ambiente.
Como estaba detenido en el Establecimiento de Ejecución Penal 5 de Cipolletti, el magistrado ordenó su “inmediata libertad”.
En el fallo conocido recientemente se destacó que se aseguraron que el condenado se fuera de Villa Manzano. Se precisó que los padres de Guardia le habían mandado los pasajes para que se tomara un colectivo de la empresa Chevallier en la terminal de Cipolletti con destino a Retiro (CABA) y desde allí tomaría otro ómnibus hacia Concordia.
En la comisaría 3ra de esa ciudad entrerriana deberá presentarse cada tres meses, para informar sobre sus condiciones de vida. Es una de las pautas establecidas en la sentencia, por el término de dos años. Las otras son mantener domicilio, no cometer nuevos delitos y no consumir alcohol en exceso ni estupefacientes en la vía pública.
Pero además, tiene prohibido aparecer con Villa Manzano. De hacerlo le revocarían el beneficio y debería cumplir el castigo tras las rejas.