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Le fue a dar un abrazo y le pegó una puñalada en el pecho

El agresor fue a la casa de la víctima y tras el gesto que parecía amistoso, lo atacó con un cuchillo tipo carnicero. El autor admitió su culpa y fue condenado a 2 años y medio de prisión efectiva.

El autor de un artero ataque a cuchilladas que ocurrió hace pocos meses en Balsa Las Perlas y que por poco le cuesta la vida a la víctima fue condenado a dos años y medio de prisión de cumplimiento efectivo tras reconocer su culpa en un juicio abreviado.

El hecho se produjo el 19 de mayo último y generó una enorme conmoción en el poblado cipoleño, porque fue en la vía pública y además habían trascendido detalles que hablaban de un acto a traición, lo que quedó corroborado en el fallo conocido recientemente.

De acuerdo a lo que relató la acusación, cerca de las 19 José Alberto Romero se presentó en la vivienda de Feliciano Rodríguez, a quien ya conocía.

El dueño de casa salió a la vereda donde, “previo simular darle abrazo”, Romero “le asestó una puñalada en el tórax” con un cuchillo tipo carnicero con hoja de más de 20 centímetros.

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El herido debió ser hospitalizado y fue intervenido quirúrgicamente por “neumotórax” (cuando el aire se filtra en el espacio entre los pulmones y la pared torácica), pero milagrosamente se pudo recuperar.

Romero, en tanto, fue imputado por el delito de “lesiones graves”, aunque inicialmente lo habían acusado de “homicidio en grado de tentativa”.

La investigación había arrojado abundantes pruebas que lo ubicaban como culpable de la agresión.

Uno de sus hermanos declaró que vio cuando salió de la casa y se encontró con el imputado, quien “estaba borracho”. Precisó que advirtió el momento en que “abrazó” a Feliciano con un cuchillo o punzón en la mano, y que luego “su hermano se zafó” e ingreso al domicilio, donde cayó desplomado en la puerta.

tribunales justicia

El nuevo caso de abuso intrafamiliar fue tramitado en los tribunales cipoleños.

El testigo destacó que salió a perseguirlo, pero Romero se metió en un inmueble ubicado a pocos metros, perteneciente a un conocido en común. Dijo que le pidió que saliera, pero que no lo hizo.

Otro hermano, que padece una pequeña discapacidad y que también estaba en el lugar, manifestó que también observó cuando cayó tendido en la puerta “lleno de sangre” y que le dijo “fue José Romero”.

A esos testimonios también se sumó como indicio relevante el cuchillo utilizado en el ataque que contaba con material genético de la víctima y fue secuestrado en la vivienda del acusado durante un allanamiento realizado el mismo día del incidente.

Se mencionó asimismo que Romero había estado preso, ya que contaba con una condena de agosto de 2015 impuesta en Santa Rosa, La Pampa, por el delito de “robo agravado, privación ilegítima de la libertad y lesiones”. Le habían dado una pena de tres años de prisión efectiva, la que fue agotada en octubre de 2017.

Pruebas y confesión

La causa se encarrilo en un juicio abreviado propuesto por la Fiscalía, representada por Martín Pezzetta y Juan Pablo Escalada y el defensor Oficial Marcelo Caraballo.

El acuerdo establecía la imposición de dos años y seis meses de prisión efectiva, y el damnificado no lo objetó.

El juez Guillermo Merlo avaló la resolución y dictó el fallo tal lo planteado por las partes al explicar que “los requisitos que se establecen como esenciales para que la sentencia sea válida (art. 189 del C.P.P.), se encuentran reunidos”.

Sostuvo que la autoría y su culpabilidad de Romero quedó verificada con la prueba presentada, y que además contaban con el “expreso reconocimiento y aceptación de responsabilidad por parte del imputado”, que, si bien no es suficiente para su incriminación, fue “vastamente acreditado con prueba independiente” por la Fiscalía.

En el fallo, el magistrado también dispuso que el condenado deberá hacerse cargo de las costas del proceso, en tanto que lo puso a disposición del Servicio Penitenciario Provincial para que establezca su lugar de alojamiento.