Junto a un cómplice que no ha sido identificado se apoderó de la recaudación del local cipoleño. Lo condenaron en un juicio abreviado en el que reconoció su culpa.
Un sujeto domiciliado en el barrio 200 Viviendas de Cipolletti, poseedor de extensos antecedentes delictivos que ya estuvo en prisión volverá tras las rejas luego de reconocer que participó en el robo a un comercio de esta ciudad.
El hecho ocurrió la noche del 19 de septiembre del año pasado, minutos después de las 22:30, cuando Bruno Maximiliano Silva -de alrededor de 35 años de edad- irrumpió en el local del sector y tras ubicarse detrás del mostrador amenazó a dos empleadas que atendían al público y les exigió que les entregaran el dinero de la caja registradora.
El ladrón no estaba solo, porque un cómplice que no pudo ser identificado había quedado en la puerta de acceso “haciendo de campana”. Con el botín en su poder -una suma no precisada- ambos escaparon. Sin embargo, Silva fue atrapado y quedó detenido en una Comisaría, imputado por el delito de “robo simple”.
La investigación realizada por la Policía con el Ministerio Público Fiscal recopiló indicios y evidencias que lo situaban como culpable, como el testimonio de la propietaria del negocio robado, las empleadas víctimas del hecho, de los policías que intervinieron en el procedimiento y del personal del Gabinete de Criminalística que realizó los trabajos periciales, además de un vecino que aportó datos de relevancia para la causa.
En el acuerdo judicial se consideró introducir una modificación en la calificación delictiva, ya que en la formulación de cargos se mencionó que había utilizado un arma de fuego sin aptitud para disparar, pero no se habría corroborado.
El expediente legal se encauzó hacia un juicio abreviado postulado por la fiscal Eugenia Vallejos Altamira y la defensora Oficial Patricia Fernández en una audiencia realizada semanas atrás en los tribunales locales.
La propuesta establecía imponerle tres años de prisión de ejecución obligatoria debido a que registraba “varias condenas” en su contra, todas agotadas a ese momento. Se precisó que la última de un año y seis meses de cárcel efectiva por un hecho de “amenazas agravadas” y había sido declarado reincidente por tercera vez, por lo que ahora le agregaban otra más.
Los términos del acuerdo fueron comunicados a las víctimas, quienes la aceptaron. En tanto que también requería del consentimiento del acusado.
Silva aceptó el ofrecimiento esbozado por las partes, con lo que quedó asentado que reconocía haber cometido el robo. Su defensora también lo avaló al reconocer que se había probado que el hecho lo cometió su asistido.
El juez Julio Sueldo aceptó el planteo de la Fiscalía y la Defensa y dictó la sentencia con la pena consensuada con la declaración de reincidente por cuarte vez. Sostuvo que la existencia del hecho y su responsable había quedado acreditado con las pruebas aportadas en la acusación.
En el fallo, el magistrado requirió dejar constancia que Silva solicitó por “cuestiones de salud sicológica” ser trasladado “lo más urgentemente posible” a un Establecimiento de Ejecución Penal, dado que se encontraba preso en una Comisaría.