En un lapso de pocos días, la Caminera de Río Colorado logró la incautación de más de 2 mil kilos de cobre que eran transportadas ocultas en camiones. El último operativo tuvo como protagonista a un conductor que había salido desde la ciudad de Neuquén.
Se trata de otro de los fenómenos delictivos del último tiempo, con un mercado negro que se inicia a partir del robo de los cables de tendido eléctrico y telefonía y, luego, transportistas que buscan llevarlo a otros puntos del país.
Recientemente se conoció otro importante procedimiento llevado a cabo por el personal de Seguridad Vial de la Policía provincial, que interceptó un camión que se dirigía a Buenos Aires. Los efectivos comprobaron en forma inicial la documentación del vehículo y después hicieron una inspección ocular de la carga. Fue en esas circunstancias que detectaron los cables de cobre, en tres bolsas.
El camionero fue consultado sobre la carga y confesó que no contaba con ninguna documentación respaldatoria. Ante la irregularidad, se dispuso su inmediato secuestro y la notificación a la fiscalía descentralizada de Río Colorado. Las tres bolsas incautadas pesaron un poco más de 1.500 kilos.
Mientras que la semana pasada se llevó a cabo un operativo similar, cuando en un camión que provenía de Comodoro Rivadavia se detectó una carga de cables de cobre. El material pesó alrededor de 700 kilos y el conductor tampoco contaba con papeles que justifiquen su origen.
Ambos procedimientos se desarrollaron sobre la Ruta Nacional 22.