Sin embargo, lo más destacado de la jornada de ayer no fue la charla con los presos, sino el resultado de la recorrida por los diferentes pabellones y la posterior decisión de ordenar una medida cautelar para que no se acepten más presos en el penal durante el plazo de una semana. La capacidad fue sobrepasada y hay más de 120 presos, el límite permitido.
De acuerdo con lo informado por el Poder Judicial, la situación fue advertida por el representante del Ministerio Público, el fiscal José Rodríguez Chazarreta, quien elevó quejas por la sobrepoblación y las condiciones de encierro.
Por otra parte, intervino la defensora de Ejecución, Laura González Vitale, quien se encargó de presentar un hábeas corpus por la protesta de los presos y el reclamo de la calefacción para los pabellones C y D.
Frazadas y una dieta calórica
Desde el Juzgado de Ejecución Penal 8 de Cipolletti se puntualizó que los presos son atendidos en forma permanente y que durante esta semana se recibió a varios de ellos. En tanto, el juez Lucas Lizzi hizo varios pedidos al Servicio Penitenciario que incluyen un pabellón para mujeres y la normalización del funcionamiento del gabinete criminológico.
En cuanto a las condiciones del penal, no sólo se prestó atención a la calefacción sino a la entrega de frazadas y la preparación de una dieta calórica.
Un control de las temperaturas
De acuerdo con fuentes penitenciarias, el sistema de calefacción dejó de funcionar en forma correcta por roturas producidas durante motines. Ahora, harán mediciones a diario para controlar las temperaturas.