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La acusaron de manejar borracha y provocar un choque: zafó con una probation

Una mujer accedió a un juicio a prueba tras ser acusada de haber causado un grave incidente vial. Ocurrió un domingo a la mañana. Detectaron que llevaba 1,19 g/l. Le devolvieron la licencia de conducir.

Una mujer que provocó un choque por conducir en estado de ebriedad y dejó una persona herida fue sobreseída por la justicia cipoleña luego de cumplir las pautas de conducta establecidas en una suspensión de juicio a prueba, procedimiento conocido como probation.

Además, logró que le restituyan la licencia de conducir que le habían secuestrado, por lo quedó habilitada para volver a manejar vehículos.

Por su parte, la víctima le queda la instancia del reclamo en la instancia civil, que tiene carácter económico.

El incidente vial fue grave. Ocurrió la mañana del domingo 30 de enero de 2022. Alrededor de las 8 una camioneta Nissan circulaba por la calle Juan Domingo Perón en dirección al sur cuando, al llegar a la Nicaragua, un Fiat Palio los chocó casi de frente y en el lateral derecho.

La Circunvalación Perón

Por el impacto, el acompañante del conductor de la camioneta sufrió fractura de peroné y lesión meniscales de la rodilla derecha, heridas certificadas con el carácter de graves.

La fiscalía consideró que el siniestro fue “consecuencia del obrar imprudente y antirreglamentario” de la mujer, dado que “invadió el carril contrario” obstaculizando la circulación de la Nissan.

Pero además descubrieron que había consumido en abundancia bebidas alcohólicas: la prueba de alcoholemia arrojó que tenía 1,19 gramos por litro de sangre, mientras que la tolerancia en ese momento era de 0,50. Ahora es cero.

LNAT fue imputada por el delito de “lesiones culposas agravadas por conducción imprudente”, pero en la audiencia de formulación de cargos el defensor Oficial, Marcelo Caraballo, pidió la suspensión de juicio a prueba con el argumento de que la mujer iba a “auto inhabilitarse para conducir”.

tribunales justicia

Un nuevo caso de violencia de género se tramitó en los tribunales cipoleños.

Además, ofreció una reparación económica de $5.000 en favor del lesionado y pautas de conducta por el término de un año y medio: no cometer delitos, presentarse cada dos meses en la Justicia y no consumir alcohol ni estupefacientes.

También propuso la realización de un curso de concientización de manejo de la Municipalidad de Cipolletti o en Bomberos.

El fiscal Guillermo Ibáñez aprobó el planteo de la defensa, aunque objetó el plazo de la vigencia de las reglas de comportamiento y pidió que sea por un lapso de dos años. También aclaró que la víctima no quería “recibir nada”, puesto que “está interesada en otro tipo de resarcimiento”.

Martillo remate.jpg

La jueza María Agustina Bagniole aceptó la propuesta y le concedió a la mujer la probation por el término de dos años y dispuso como medidas de comportamiento la realización de cursos sobre “practicas o estudios para subsanar la impericia o desconocimiento de las leyes”, presentaciones bimestrales en la Oficina Judicial.

A ello le sumó la “inhabilitación temporal para conducir” hasta 17 de junio de este año.

El resto de las pautas eran las de rigor: no cometer nuevos delitos, fijar domicilio y “abstenerse de usar estupefacientes o de abusar de bebidas alcohólicas”, también hasta el 17 de junio.

En cuanto a la reparación económica, como la víctima la rechazó, la magistrada declaró abstracto el ofrecimiento.

Sobreseída y habilitada para manejar

Al cumplirse el plazo establecido en la suspensión del juicio a prueba, la defensa solicitó la desvinculación definitiva de LNAT y pidió también la restitución de su licencia de conducir. Sostuvo que además del tiempo, había acatado las pautas de conducta.

La fiscalía no objetó ninguno de los dos requerimientos, por lo que Bagniole resolvió el sobreseimiento y ordenó que le devolvieran la licencia para manejar.

En tanto que, como lo expresa el Código Penal, declaró que el proceso “no afecta el buen nombre y honor que pudiera gozar la imputada”.

La víctima tiene la posibilidad de presentar la demanda en el ámbito de la Justicia Civil y reclamar los perjuicios económicos que pudiera haber sufrido. Lo mismo que el conductor de de la camioneta, la que resultó dañada por el impacto.