Luego de una noche violenta y por pedido expreso de la gobernadora Arabela Carreras, efectivos de Gendarmería Nacional comenzaron a patrullar la ciudad, complementando la tarea de prevención que realiza la Policía de Río Negro, ante la posibilidad de que se registren nuevos episodios violentos.
Luego de las amenazas que anunciaban posibles saqueos este miércoles después del mediodía, varios comercios – incluso algunos supermercados – bajaron las persianas e incluso algunos tapiaron las vidrieras.
Muchos de ellos continuaron funcionando aunque otros, por temor a que se produzcan nuevos incidentes o intentos de robos masivos, optaron por cerrar las puertas de sus locales.
Así, algunas cadenas de electrodomésticos decidieron cerrar sus comercios, como así también lo hicieron tiendas de ropa y comercios de rubros generales, principalmente ubicados sobre calle Onelli.
En todos los supermercados la Policía de Río Negro apostó personal de seguridad para evitar nuevos incidentes, mientras que los móviles de Gendarmería Nacional recorren de sur a norte y de este a oeste, para intervenir en caso de que surjan nuevos incidentes.
Fuentes policiales indicaron que “no se registraron nuevos incidentes” y aseguraron que está garantizada la cobertura en los grandes centros comercialces.
Efectivos de la fuerza especial COER, de las brigadas Motorizada y Rural y de las distintas unidades de orden público están distribuidos en los principales centros comerciales de alimentos.
Indicaron además que, además del sujeto que fue detenido tras sustraer bebidas alcohólicas del camión que estaba estacionado frente a los depósitos de La Anónima, hubo otras cuatro personas demoradas, que actuaban de manera sospechosa en las inmediaciones de un supermercado.
“En principio fueron demorados debido a que sólo uno de ellos tenía domicilio en el lugar y su presencia en la zona, durante la madrugada, era sospechosa” indicaron desde la institución.