El delincuente, que tenía antecedentes, violentó una abertura y se llevó artefactos de luz y grifería. Pero cuando escapaba lo pescó la Policía. Admitió su culpa y lo condenaron en un juicio abreviado.
Un ladrón reincidente fue condenado a dos meses de prisión de cumplimiento obligatorio tras admitir, en un juicio abreviado, que entró a robar a una vivienda deshabitada por encontrarse en construcción.
El delito lo cometió el 1 de septiembre de este año, minutos después del mediodía, en un domicilio de Cipolletti en obra, donde Cristopher Eloy Ochoa irrumpió tras forzar la cerradura de un ventanal lateral.
Una vez en el interior, se apoderó de dos cajas térmicas de luz y una grifería mono comando con su cañería, y escapó a bordo de una bicicleta.
Sin embargo a unos 50 metros del lugar fue atrapado por policías. Llevaba consigo lo que se había apropiado y además una pinza y un destornillador tipo Philips.
Ochoa fue imputado por el delito de robo simple. Había pruebas firmes en su contra, como la denuncia presentada por el damnificado y los policías que intervinieron en el arresto.
La causa avanzó hacia un juicio abreviado propuesto el defensor Oficial Marcelo Caraballo y la fiscal Alejandra Altamira.
El acuerdo establecía la pena de dos meses de prisión de cumplimiento efectivo y la declaración de reincidencia, ya que tiene antecedentes delictivos. Es que la última sentencia que recibió fue en agosto de 2019, dictada por el Juez Guillermo Baquero Lazcano, en la que se lo condenó a la pena de un mes de prisión de efectivo cumplimiento por el delito de robo simple.
El acusado aceptó el arreglo alcanzado, por lo que quedó establecido que admitía haber cometido el hecho. También lo avaló el propietario de la vivienda.
La jueza Alejandra Berenguer homologó el acuerdo entre las partes y dictó la sentencia de dos meses de prisión tal lo habían consensuado. Además le impuso a Ochoa el pago de las costas del proceso.
En el marco de un Operativo de control vehicular e identificación de personas, personal del Cuerpo de Seguridad Vial de Cipolletti, procedió a incautar baterías, radiadores y latas, entre otros elementos metálicos no ferrosos que eran llevados en una camioneta sin la habilitación correspondiente para este tipo de cargas.
El conductor se dirigía por la Ruta Nacional 22 desde Neuquén hacia Cipolletti con 75 baterías, perfiles de aluminio, latas del mismo material, radiadores y bolsas con diferentes retazos de metales, sin ninguna documentación habilitante, dando intervención al personal de la Dirección de Comercio de la ciudad de Cipolletti.
Este tipo de procedimientos se lleva adelante en el marco de la Ley Provincial 5669 y el Decreto Provincial 256 sobre regulación de las actividades relacionadas con el acopio, comercialización y transporte de metales no ferrosos, para terminar con la compra- venta irregular que genera delitos contra la propiedad en el robo de cables, transformadores y demás artefactos.
Los efectivos de la misma dependencia policial había sorprendido en julio de este año un camión cargado de chatarra que también venía de Neuquén y tenía como destino una conocida chacarita del barrio Villa Alicia. El conductor del rodado escapó cuando los uniformados intentaron interceptarlo, por lo que se produjo una persecución que terminó a metros de la entrada del comercio, que fue clausurado preventivamente.