Un acuerdo judicial derivó en una pena única para un delincuente que protagonizó múltiples hechos en Cinco Saltos, Sargento Vidal y Villa Manzano.
Un delincuente con un extenso prontuario y acusaciones graves en toda la región, fue condenado por un tribunal de Cipolletti. Se le impuso una pena única de cuatro años y nueve meses de prisión de cumplimiento efectivo al considerar probada su responsabilidad penal en tres hechos distintos, ocurridos en las localidades de Cinco Saltos, Sargento Vidal y Villa Manzano. La decisión se dictó tras la realización de una audiencia en la que las partes acordaron un juicio abreviado.
El tribunal, conformado por Julio Sueldo, Guillermo Merlo y Guillermo Baquero Lascano, validó el acuerdo alcanzado entre el Ministerio Público Fiscal y la defensa oficial, en el que el acusado reconoció su participación en los hechos.
El primero de los hechos ocurrió el 11 de mayo de 2024, en una chacra de Villa Manzano, donde varias personas armadas irrumpieron de noche en una vivienda y redujeron a las víctimas mediante amenazas y golpes. Se apropiaron de bienes personales, dinero y una camioneta. La fiscalía calificó el hecho como robo doblemente calificado por haberse cometido en poblado y en banda, y por la utilización de armas de fuego cuya aptitud para el disparo no fue acreditada, con participación en calidad de coautor.
El segundo hecho tuvo lugar en julio de 2023. Como parte de una investigación por un ataque armado, se allanó un domicilio en Sargento Vidal donde se encontró un arma de fuego con número de serie suprimido y municiones. Un informe pericial vinculó el arma con las vainas halladas en el lugar del ataque. La acusación se encuadró como encubrimiento por recepción y ocultamiento de instrumento de delito, en concurso ideal con tenencia de arma de guerra.
El tercer hecho ocurrió entre el 13 y 14 de agosto de 2024, cuando agentes policiales sorprendieron a un grupo de personas faenando un caballo denunciado como sustraído. Según la acusación, los implicados adquirieron o recibieron el animal en condiciones que permitían sospechar su origen ilícito. La calificación legal fue encubrimiento por receptación sospechosa agravado por el ánimo de lucro, tras suprimir el agravante por participación de menores por falta de precisión en la identidad de los acompañantes.
Durante la audiencia, el fiscal describió la prueba reunida en cada una de las causas, incluyendo declaraciones de víctimas y testigos, registros periciales, secuestros realizados en allanamientos y análisis de elementos telefónicos. La defensa no formuló objeciones a la evidencia presentada y expresó su conformidad con el procedimiento abreviado.
El acusado manifestó su acuerdo con la pena propuesta y aceptó haber cometido los hechos conforme fueron descritos por la fiscalía. También renunció a los plazos legales para la revisión de la sentencia y autorizó su traslado a una unidad penitenciaria, ya que se encontraba detenido preventivamente desde enero.
El tribunal homologó el acuerdo y resolvió imponer una pena única de cuatro años y nueve meses de prisión. Se dispuso comunicar al Servicio Penitenciario Provincial para que, en el plazo de 72 horas, determine el establecimiento de detención correspondiente.
El tribunal también autorizó el decomiso y destrucción del arma secuestrada en el segundo hecho, al encontrarse solo vinculada al condenado, mientras que el resto de los elementos secuestrados quedaron sujetos a otras investigaciones en curso.