ver más

Crimen de las 1200: investigan el vínculo con el Gol que quemaron en calle Sáenz Peña

Se presume que en el auto se movilizó la víctima y sus cómplices hasta el plan habitacional donde se produjo el tiroteo fatal. Lo habrían incendiado para borrar rastros.

El crimen de Luciano Quidel, ocurrido el domingo por la noche en el barrio 1200 viviendas en un presunto enfrentamiento narco, está tomando distintas derivaciones que amplía la labor de los encargados de su esclarecimiento.

Las últimas novedades indican que el Volkswagen Gol que incendiaron el lunes en horas del mediodía en pleno centro de Cipolletti tendría vinculación con el crimen de Quidel, quien tenía 27 años y vivía en Fernández Oro, y en las redes sociales aparece con el apellido Chávez, presuntamente de su madre.

Los investigadores mantienen un firme hermetismo alrededor del caso, ya que lo consideran complicado en base a los indicios y elementos con que cuentan hasta el momento.

Gol incendiado 2.jpg

Según lo que se pudo averiguar, se presume que en el auto siniestrado se habría movilizado la víctima junto a al menos otros dos hombres hasta el plan habitacional donde se produjo el tiroteo que terminó con su vida por un balazo en el cuello, con orificio de salida por la espalda.

La aparición del auto

El cuerpo de Quidel quedó tendido en inmediaciones de la calle Celedonio Flores, entre Cobián y Scalabrini Ortiz, mientras que sus presuntos cómplices escaparon del lugar en el vehículo.

Esa misma noche el auto apareció estacionado en calle Sáenz Peña entre Roca e Irigoyen, a unas dos cuadras de la Comisaría 4ta. Vecinos advirtieron su presencia allí y les llamó la atención porque no lo conocían y pasaban las horas y no se lo llevaban.

Gol incendiado .jpg

El lunes poco después de las 14 vieron que dos muchachos que se acercaron al misterioso Gol y que arrojaron algo al interior e inmediatamente comenzó a incendiarse el habitáculo.

Mientras que los autores corrieron hacia la calle Roca, donde abordaron una camioneta Ford Ecosport roja que los estaba esperando, en la que escaparon en dirección desconocida.

En minutos el rodado que quedó envuelto en llamas y pese a que una dotación del Cuartel de Bomberos Voluntarios trabajó para sofocarlas arrojando abundante agua, los daños fueron totales.

Peritajes crimen 1200.jpg

Personal policial realizó pericias en el sector de las 1200 Viviendas donde murió el joven de 27 años.

Fuentes policiales indicaron que hasta el momento no se había presentado denuncia por el robo del auto, lo que agiganta el misterio.

Una sospecha apunta a que lo incendiaron para borrar huellas que pudieran incriminar a sus ocupantes, pues se presume que participaron en el feroz enfrentamiento, en el que se dispararon cerca de 40 tiros.

La hipótesis que se sigue es que el violento conflicto lo protagonizaron dos bandas dedicadas a la venta de drogas.

Víctima de sus adicciones

El joven muerto aparece en las redes sociales como Luciano Chávez. La Policía informó que era el apellido de su madre, y que en su documento aparece Quidel.

En su Facebook manifiesta repetidas veces su dolor ante la muerte de su mamá, como también por Rodrigo Díaz, el muchacho de 24 años, también de Fernández Oro como él, que el mes pasado se ahogó en el Dique Ballester.

"Besos al cielo amigo. Cómo decías vos. Las rimas siempre en el aire", escribió con emojis de tristeza.

Reveló que también amaba a los animales, porque publicó videos cómicos con perros.

El último posteo del 31 de enero se puede considerar que fue premonitorio. Se titula "Cuando reencarne en perro no diré nada pero habrá señales" y trata de un perro que responde con gestos de su hocico las preguntas que le hace su amo.

Hay otras publicaciones más inquietantes y que muestran también su adicción a las drogas.